Se dice de alguien que ya domina algo de sobra, que es un crack y lo hace sin despeinarse. Es como decir que esa habilidad ya la tiene tan interiorizada que se la come de desayuno, facilito y sin esfuerzo. Suele sonar a piropo callejero, medio fan y medio envidioso, pero con buen rollo.
"Oe, ese pata en la chamba la rompe, le tiras cualquier bronca y la saca al toque, ya tiene mañas al desayuno."