En Junín se le dice guapetón al que se pone bien churro y agrandado para impresionar, como si fuera el galán del barrio. Va todo producido, peinadito y con pose, aunque a veces sea pura pantalla. Se usa medio en broma, medio para bajarle los humos al que anda creyéndose la última Coca-Cola del desierto.
"Mira al Juan, ya llegó hecho un guapetón con su polo brillante y su perfume a tres cuadras. Se pasea por la plaza como si lo estuvieran grabando para TikTok."