Se dice de alguien que se agranda, presume y se pone bien sobrado, como gallo marcando territorio en el corral. Va de andar con el pecho inflado, creyéndose el más bravo o el más bacán del lugar, aunque a veces no tenga con qué. Sirve para pinchar al que alardea demasiado, con su toque burlón.
"Ganó una pichanga y ya anda sacando pecho como gallo de corral, caminando por el barrio como si fuera el dueño de la cancha."