Montar una fiesta improvisada con amigos, sin planificar mucho pero siempre cargado de buena onda y mate cocido.
Se dice cuando vas a armar una reunión o una fiesta en grande, con la banda completa, música a todo volumen y puro desmadre del bueno. Es plan de juntarse, echar relajo y que la noche se alargue hasta que amanezca. En Campeche suena bien natural, como invitación oficial a ponerse en modo fiesta.