Se usa cuando algo huele raro, como que la oferta está demasiado buena para ser verdad o que alguien se está guardando un truco bajo la manga. Es esa sensación de que te quieren ver la cara y hay una trampa escondida. No es que seas paranoico, es que ya te la han querido aplicar antes.
Se usa cuando algo huele raro, como que la historia no cierra o hay un interés oculto dando vueltas. Es esa sensación de que te están chamuyando lindo y que atrás de la sonrisa hay un negocio turbio o un secreto guardado. Es una expresión muy útil para desconfiar con estilo, y hay que admitir que suena genial.
Expresión para decir que algo huele raro, que la historia no cuadra y seguro hay truco o misterio detrás. Se usa cuando sospechas que te están ocultando algo o que hay una intención medio chueca. Es como activar el modo detective coahuilense, porque uno siente que ahí hay gato encerrado y no se va a quedar tan tranquilo.