Esta expresión se usa en Andalucía cuando algo sale mal y necesitas quejarte con fuerza o incluso insultar a alguien, pero sin que nadie se ofenda personalmente. Es como un comodín para expresar frustración cuando las cosas no salen como esperabas.

"¡Ya me he manchado el pantalón blanco! ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación castiza para soltar cuando algo te saca de quicio o te deja loco, ya sea por cabreo o por sorpresa. Es como decir la madre que lo parió, pero con el toque de Panete, que suena a personaje de barrio y le da más gracia al drama. Se usa mucho en plan desahogo.

"Me hice un café, lo dejé en la encimera y luego lo metí en el armario con los vasos. Cuando lo vi dije: ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación canaria para soltar un desahogo cuando algo te sale torcido, te llevas un susto o te entra una rabia tonta. Es como decir ¡me cago en todo, qué mala pata!, pero con ese toque de humor absurdo de nombrar a Panete. Va perfecta para dramas pequeños del día a día.

"Iba a salir pitando y zas, se me cae el móvil al suelo y se raja la pantalla. ¡La madre que parió a Panete, chacho, qué día!"

Exclamación muy española para soltar un cabreo o una sorpresa cuando algo sale fatal o alguien la lía parda. Es como decir la madre que lo parió, pero con Panete para darle ese toque de chascarrillo castizo. Vale para chapuzas, mala suerte y meteduras de pata. Suena fuerte, pero tiene su gracia.

"Me puse a cambiar la bombilla y he dejado el salón a oscuras, el automático saltando y el gato atacando el cable. ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación muy sevillana para soltar cuando algo te supera, te deja loco o te sale el cabreo de golpe. Es como decir: pero qué barbaridad, qué mala pata o qué disparate es este. No va tanto de elegir entre opciones, sino de reaccionar a una situación absurda o desesperante. Tiene su arte, la verdad.

"Llego al bar, pido una tostada y me dicen que solo hay kale con chía. Encima me cobran suplemento por respirar. ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación muy española para soltar un cabreo o una sorpresa cuando algo se tuerce de golpe. Es como decir ¡me cago en todo, pero con gracia! Se usa cuando metes la pata, te sale una chapuza o la vida te la lía sin avisar. Suena fuertecilla, pero es más teatral que ofensiva.

"Me puse a colgar el cuadro con un clavo y acabé haciendo un boquete que parece la entrada de una cueva. ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación castiza para soltar cuando algo te sale torcido y te entra el cabreo o el susto de golpe. Es como decir la madre que lo parió, pero con el toque de Panete, que suena a personaje de chiste y le quita hierro al drama. Se usa mucho tras un fallo tonto o un susto.

"Iba tan chulo con la bici, pillo el bordillo y salgo volando con el bocata por delante. ¡La madre que parió a Panete! Menudo numerito en la plaza."

Exclamación castiza para soltar cuando algo te deja loco, ya sea por sorpresa, cabreo o incredulidad. Es como decir ¡pero qué narices! o ¡no me lo puedo creer!, con un toque teatral y muy de soltarlo a voz en grito. Lo de Panete es puro relleno cómico, no busques al pobre.

"En el poteo sacaron pintxo de chistorra con helado y dije: ¡La madre que parió a Panete!, ¿pero esto qué invento es, aita?"

Exclamación castiza para soltar cuando algo te deja loco, ya sea por sorpresa, indignación o puro cachondeo. Es como decir “pero qué narices” con un toque teatral y muy de barrio. Lo de Panete es un nombre puesto al azar para rematar la gracia. Suena a Madrid, pero se entiende en media España.

"Tío, acabo de ver al portero en patinete eléctrico, con casco de obra y cantando Camela... ¡La madre que parió a Panete!"

Exclamación muy castiza para soltar un cabreo de los buenos cuando algo te supera: un atasco eterno, una chapuza, el móvil que no carga o la vida en general. Es como decir la madre que lo parió, pero con el toque absurdo de Panete, que le da gracia y lo hace menos directo.

"Entre el atasco, el GPS loco y el parking completo, llego tarde fijo. ¡La madre que parió a Panete!"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!