Se dice cuando alguien se va a fumar un cigarro, normalmente para salir un momento, despejarse o hacer la típica pausa de charla en la calle. Es muy de curro, de clase o de fiesta, cuando necesitas cinco minutos de aire y nicotina. No es poesía, pero en Madrid se entiende a la primera.
"Llevo tres horas con el TFG y la cabeza me va a explotar, ¿bajamos a echar un piti y a rajar un rato en la puerta?"