Insulto muy común que en Galicia se usa tanto para soltar mala leche como, entre colegas, para decir que alguien es un listo, un pillo o un cachondo que te la juega con gracia. Según el tono puede ser bronca seria o casi un piropo. Ojo con decirlo a desconocidos, que ahí ya no hace tanta risa.

"Xoán es un cabrón, en la comida familiar soltó que la tarta estaba churruscada y luego le pidió otra ración a la tía. Mi abuelo bufó, mi madre lo fulminó y al final todos brindamos igual."

Insulto clásico que, entre colegas y con confianza, también puede ir en plan cariñoso o de vacile, como decir “qué tío” o “menudo pieza”. Ojo, según el tono puede ser bastante ofensivo, así que no lo sueltes a cualquiera. En Canarias se oye mucho en bromas entre amigos, sobre todo cuando alguien se pasa de listo o te la juega.

"Mira al cabrón del Dani, dijo que venía con una bolsa y apareció con papas arrugadas y mojo pa’ medio barrio. Nos salvó la pachanga otra vez."

Insulto muy común que, según el tono, puede ser desde una bronca seria hasta un piropo entre colegas. En Bilbao y alrededores se suelta mucho en la cuadrilla para llamar a alguien listo, pillo o con mala leche simpática, de esos que te la lían y encima te hacen reír. Si lo dices con mala cara, ya es otra película.

"Ese Iñaki es un cabrón, nos escondió el pintxo y cuando fuimos a echarle la bronca sacó una txapela enorme y empezó a vacilar, y al final acabamos todos descojonados."

Insulto muy común que, según el tono, puede ir de broma o ir a matar. En Barcelona se suelta mucho entre colegas como “qué cabrón” cuando alguien te la juega, se pasa de listo o te vacila. A veces también se dice con envidia sana si a alguien le sale todo redondo. Depende del contexto, vaya.

"Mira el Joan, el cabrón se coló en la fila con una sonrisa, le invitaron a la birra y encima le tocó la última entrada. Y yo aquí, comiéndome el atasco como un campeón."

Insulto muy común que, según el tono, puede ir de bronca seria a vacile entre colegas. En Madrid se suelta mucho con humor para llamar a alguien listo de más, un poco mala leche o que se aprovecha y se sale con la suya. Ojo, que si lo dices con mala cara ya no es broma y puede acabar regular.

"Eres un cabrón, tío: te colaste en el garito con la pulsera del festival del año pasado y encima te invitaron a una copa. Siempre te sale todo redondo."

Insulto muy común que, según el tono, puede ser desde un ataque directo hasta un piropo entre colegas. En Andalucía se suelta mucho para llamar a alguien mala gente, traicionero o que se pasa de listo. Pero también puede ser admiración con mala leche: alguien que se la ha sacado y te deja loco. Depende de la cara y la confianza.

"Niño, eres un cabrón: dijiste que no sabías nada y luego te marcaste un diez. Ahora invita a unas cañas, que aquí no se estudia gratis."

Insulto muy común que, según el tono, puede ir de puñalada verbal a colegueo puro. En Valencia lo oirás tanto para llamar a alguien mala persona o traicionero, como para soltar un cabrón con cariño cuando un colega te la lía o te vacila. Es fuerte, sí, pero también tiene su puntito cuando hay confianza.

"Mira que eres cabrón, me dijiste que era un paseo por el Turia y acabé en una paella popular, con charanga y yo aplaudiendo como si fuera fallero."

En Sevilla, cabrón puede usarse como insulto, sí, pero muchas veces va con cariño y admiración. Es ese nota con más cara que espalda, listo y buscavidas, que se cuela donde sea, se gana a la peña con labia y acaba en el mejor sitio sin invitación. Te cae regular, pero le sale todo y hasta te ríes.

"El Jorge es un cabrón, se coló en la boda del año sin conocer a nadie y acabó en la mesa presidencial, brindando con manzanilla y bailando sevillanas con la abuela del novio."

En México cabrón es comodín total. Entre cuates puede ser casi de cariño, como decir colega o compa, pero con otro tono se vuelve insulto fuerte, tipo decir que alguien es mala onda o infiel. Todo depende de la confianza, el contexto y cómo lo sueltes. Es groserillo, sí, pero también muy usado y hasta tiene su gracia.

"No manches cabrón, casi me da el infarto cuando saliste detrás de la puerta con esa máscara toda fea, pensé que era un fantasma de la vecindad."

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