Se dice cuando estás sin un centavo, pelado y contando las monedas como si fueran oro. Es la forma ecuatoriana de admitir que andas en modo supervivencia, sin plata ni para el bus o un juguito. Suena medio dramático, pero es súper común y hasta da risa cuando lo sueltas con confianza.
"Ñaño, este finde no hay farra ni ceviche, ando como chiro. Mejor caigamos a tu casa, hacemos canguil y nos pegamos una maratón de pelis."