Echarle arena al pote

Expresión muy usada para decir que alguien dañó la vibra, arruinó un plan que venía fino o frenó una situación que estaba divertida. Es como ser el aguafiestas del combo, el que llega con su drama o su mala cara y corta el rollo de todos. Y hay que admitir que la imagen mental del pote lleno de arena tiene su gracia.

"Estábamos en la piscina con la música a todo volumen y llega la tía amargada a apagar el parlante y a regañar a todo el mundo, de una vez le echó arena al pote y se murió la rumba."

Prometer guayaba

Expresión venezolana para hablar de alguien que ofrece cosas que nunca va a cumplir, puro cuento barato. Es como cuando te pintan un futuro brutal, viajes, plata, negocios, y al final todo queda en palabras y excusas. Mucho ruido y pocas nueces, pura guayaba verbal. Y hay que admitir que a veces da risa ver tanto teatro junto.

"No le creas a Luis, ese bicho lleva años prometiendo guayaba con que va a montar una empresa en Miami y todavía vive con la mamá en Guarenas."

Chamo de la zona

Se dice del chamo que es del barrio de toda la vida, el que se conoce cada callejón y siempre tiene un dato bajo la manga. Es el pana local que te ubica, te presenta gente y te dice dónde se come bueno o dónde no te metas. Útil como GPS humano, y a veces más rápido que Google.

"Epa, ando perdido por aquí. Tranquilo, pregúntale al chamo de la zona, ese pana te cuadra la ruta y hasta te dice dónde venden las mejores empanadas."

Chévere pues

Expresión que se usa para dar aprobación o asentir algo de manera casual y amistosa. Es como decir 'vale' pero con más sabor venezolano.

"¿Vamos al cine a ver la nueva película? - ¡Chévere pues, avísame a qué hora nos encontramos!"

Chamo

Palabra súper típica de Miranda y de Venezuela en general para referirse a un muchacho, un pana o cualquier persona con la que estés hablando. Sirve tanto para saludar como para llamar la atención o hasta para regañar. Si no dices chamo de vez en cuando, suenas más turista que local, y hay que admitir que tiene su encanto.

"Epa, chamo, ¿tú eres bruto o qué? Te dije que compraras birras y llegaste con refresco light, vale, así no se puede rumbear."

Subir guayabo

En Venezuela se usa para hablar de alguien que está exagerando un malestar, ya sea emocional o físico, y se pone intensísimo con el drama. Es como si agarrara la tristeza o la resaca y la subiera al máximo nivel de novela. A veces da risa porque uno sabe que no es para tanto, pero igual la persona se lanza su show.

"Marico, Daniela terminó con el novio hace tres días y todavía anda subiendo guayabo por los pasillos, llorando con baladas y subiendo estados tristes a cada rato."

Tijerear

En Miranda se usa para hablar de gente que se la pasa rajando de los demás, criticando feo y metiendo veneno cuando la persona no está presente. Es como armar chisme con mala leche, cortando reputaciones a punta de lengua afilada. No es solo chismosear, es hacerlo con saña, y la verdad es que abunda más de lo que uno quisiera.

"En el cafetín del trabajo se la pasan tijereando a todo el mundo, mejor no cuentes nada ahí porque después sales más cortado que billete viejo."

Pegarle la arrechera

Expresión muy usada en Venezuela cuando a alguien le entra un ataque de rabia de golpe, sin mucha explicación y con drama incluido. Es ese momento en que la persona explota, levanta la voz, hace gestos exagerados y todo el mundo se queda mirando pensando que se volvió loco. Y sí, suele ser por cosas bastante tontas, lo que la hace más graciosa todavía.

"Le dijiste que le moviste el control del televisor y le pegó la arrechera, empezó a gritar, a patear la mesa y hasta el perro se fue a esconder debajo de la cama del susto."

Echar el cuento

Expresión venezolana que significa contar una historia, chisme o anécdota con todo el drama, detalles sabrosos y exageración necesaria para que el otro se enganche. No es solo informar, es narrar con sazón, con pausas, gestos y suspenso. Básicamente, sentarse a rajar y reírse un rato, que para algo existe el chisme bien contado.

"Marica, cae en la casa esta tarde para echarnos el cuento completo de lo que pasó en la fiesta, porque ese chisme no se puede quedar a medias."

Jalarme la greña

Se usa cuando estás tan estresado, arrecho o desesperado que sientes ganas de arrancarte los pelos. Es como cuando todo sale mal al mismo tiempo y uno queda medio loco tratando de resolver. Muy de momento de crisis, pero con ese toque dramático que da risa después, cuando ya pasó el desastre.

"Chamo, se fue la luz, el agua y el internet el mismo día, tenía entrega del trabajo y los chamos gritando, me tuve que jalar la greña pa' no volverme loco."

Volver loco

Se usa para decir que algo o alguien te saca de quicio, te desespera o te tiene la cabeza hecha un bombo. También puede ser al revés y significar que alguien te encanta tanto que te trae loquito perdido. El tono lo marca el contexto, así que ojo, que puede ser queja o declaración intensa.

"Ese perrito del vecino ladrando a las seis de la mañana me vuelve loco, un día más y salto por el balcón en pijama a negociar con el chucho"

Arrecharse

En la jerga de Miranda y buena parte de Venezuela, arrecharse es ponerse bravo de golpe, con rabia intensa y cara de pocos amigos. No es un simple molestarse, es subir de nivel y quedar listo para explotar. Eso sí, bien usado puede sonar hasta cómico, porque todos sabemos que un arrecho de verdad da miedito pero también risa.

"No le digas a Luis que se cayó la señal justo en el gol del Caracas FC, que se va a arrechar tanto que va a lanzar el control por la ventana y armar tremendo peo en la sala"

Echar un camarón

En Miranda se dice echar un camarón cuando te pegas una siesta corta pero poderosa, de esas que te dejan nuevo. Puede ser en el sofá, en una silla o hasta en la hamaca del porche, el asunto es cerrar los ojos y desconectarse del mundo un ratico. Y la verdad, después de comer, un buen camarón sabe a gloria.

"Chamo, después de ese pabellón con tajadas quedé muerto, me fui pa' la sala y eché un camarón tan sabroso que ni escuché cuando se fue la luz."

Tá pelao

Expresión muy usada para decir que alguien está sin un centavo, sin plata, más limpio que el jabón. También puede usarse en plan emocional cuando uno se siente vacío o agotado, como sin energía ni ganas. Es bien de la calle, suena fuerte pero con humor, y hay que admitir que describe perfecto estar en la ruina.

"Pana, cobré ayer y hoy ya estoy tá pelao, me tocó pedirle fiado al chino porque ni pa' una malta me quedó."

Estar en la guayaba

Expresión muy usada para decir que alguien está distraído, ido, como en su nube personal, sin pescar nada de lo que pasa alrededor. Es como si la persona estuviera embobada mirando guayabos en vez de prestar atención a la vida real. Suena tierna, pero también es un jalón de orejas cariñoso, y hay que admitir que tiene su gracia.

"Tania, vale, te estoy contando el chisme del año y tú en la guayaba viendo pajaritos, chica, así nunca te vas a enterar de nada en este edificio."

Ser pana full equipo

Expresión venezolana para hablar de ese amigo que es un crack total, siempre listo para el plan y que nunca llega con las manos vacías. Es el que resuelve, anima la reunión y tiene todo bajo control. Básicamente, es el pana soñado, y hay que admitir que da gusto tener uno así cerca.

"Ese chamo es mi pana full equipo, llega con las birras frías, arma la rumba en dos minutos y encima se lanza los cuentos más locos del barrio."

Armar un cambote

Se usa en Miranda para cuando alguien monta un show exagerado, se pone dramático y arma todo un espectáculo por algo que podría resolverse tranquilo. Es como decir que la persona hizo un escándalo digno de novela, con gritos, reproches y todo el teatro incluido. Y sí, a veces da risa, pero también cansa un montón.

"Chamo, María armó un cambote en el mercado porque la señora se le coleó en la fila y terminó regañando hasta al pobre cajero."

Sumarle sazón

Se usa cuando alguien adorna una historia y le mete drama, emoción o chisme extra para que suene más sabrosa de lo que fue. Es como echarle más aliño del necesario a la olla solo por farandulear. No siempre es mentira total, pero sí le ponen picante donde en verdad casi no pasa nada.

"María le sumó sazón al chisme diciendo que el jefe se desmayó en plena reunión, y la vaina fue que solo se tropezó con el cable del proyector y casi se cae."

Vivir pelando

Expresión venezolana para decir que alguien está pelando bola con ganas, sin un cobre, sobreviviendo con lo justo y a veces ni eso. Es cuando el sueldo no alcanza ni para las caraotas y todo es estirar lo poquito que hay. Básicamente, vivir en modo supervivencia económica, con humor porque si no, uno llora.

"Desde que subieron todo, ando viviendo pelando, comiendo arepa pelada y pidiéndole fiado al chino de la esquina como si fuera mi patrocinante oficial."

Armar un choucito

Se usa en Miranda para hablar de montar una fiestica improvisada, medio casera, con música, tragos y gente echando broma. No es un rumbón gigante, más bien algo pequeño pero sabroso, de esos que empiezan tranquilos y terminan con los vecinos asomados. Y la verdad, esos choucitos suelen ser los que mejor se recuerdan.

"Mira, no hay plata pa' rumba cara, pero podemos armar un choucito en el patio, ponemos reguetón viejito, cada quien trae algo y amanecemos echando cuentos."

Estar en la chivera

Expresión venezolana, muy usada en Miranda, para decir que alguien está hospitalizado o internado, normalmente por algo no tan grave. La idea es que lo tienen ahí guardado y vigilado como si fuera una cabra loca en un corral. Suena medio burlesco, pero se usa con cariño entre panas, no como algo cruel.

"Chamo, Juancho no viene hoy a la rumba porque está en la chivera por un resfriado todo chimbo y la mamá no lo suelta ni pa' ir al baño."

Te sale como ciruela

Se usa cuando algo te sale fatal, todo torcido y sin pinta de arreglarse, como cuando planeas algo con mucha ilusión y acaba siendo un cuadro. Es parecida a decir que te salió el tiro por la culata, pero con más sabor local y un puntito de burla cariñosa. Ideal para cuando la vida te trolea fuerte.

"Quise arreglar la lavadora viendo un tutorial en el celu y terminé inundando la casa de mi vieja, me retó medio barrio, así que me salió como ciruela total"

Ser más noble que una totuma

Expresión venezolana para decir que alguien es tan bueno y confiado que ya raya en lo pendejo. Se usa cuando la persona siempre ayuda, presta plata, hace favores y nunca aprende la lección. La totuma es un recipiente sencillo, sin malicia ni doble fondo, por eso se asocia con la nobleza extrema. Y hay que admitir que tiene su gracia.

"Chamo, le volviste a prestar plata al mismo pana que nunca paga, de verdad eres más noble que una totuma, después no estés llorando por los rincones."

Jurungar

En Miranda se usa para decir que alguien mete la mano o la nariz donde no lo llaman, como hurgar, revisar o curiosear cosas ajenas sin permiso. Puede ser fisgonear gavetas, bolsos o hasta meterse en chismes peligrosos. Es de esas palabras que suenan tan sabroso que provoca usarlas hasta para regañar con cariño.

"Mamá, dile a la abuela que deje de jurungar mi cuarto, que así fue como consiguió las entradas pa' la rumba y ahora no me deja salir ni a comprar empanadas."

Ser una mula en cursos

Se usa en Miranda para hablar del pana que es durísimo para aprender algo, que no agarra la idea ni con plastilina. No es que sea bruto, pero en clases se tranca todo el rato y hay que explicarle mil veces. Es como decir que es terco para estudiar, y la verdad a veces da risa y lástima a la vez.

"Marico, le expliqué la vaina tres veces y nada, ese chamo es una mula en cursos, ni con memes educativos se le pega la lección."

Quedarse piquito

Se usa cuando alguien se queda callado de golpe, sin saber qué contestar ni cómo reaccionar ante algo que le pilla fuera de juego. Es ese momento incómodo en que abres la boca y no sale nada, solo cara de póker. A veces da risa, a veces da penica, pero la expresión tiene bastante gracia.

"Le solté que sabía lo de sus mensajes a la profe y el pana se quedó piquito, mirando al techo como si ahí estuvieran las respuestas del universo."

Arrecho

En Miranda y en buena parte de Venezuela, arrecho es el comodín definitivo. Puede ser algo brutalmente bueno, impresionante o increíble, pero también describe estar muy molesto o con una energía intensa que no sabes ni dónde meter. Todo depende del tono y el contexto, y ahí está la gracia de la palabra, que es súper versátil.

"Chamo, el concierto estuvo tan arrecho que salí sin voz, sin plata y con ganas de repetir mañana mismo."
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