Se usa para decir que alguien anda en mala racha, medio arrinconado y sin levantar cabeza, como si lo hubieran dejado guardado en un rincón lleno de trastos. También puede sonar a estar venido a menos o pasando roncha. Es bien de calle y pinta esa sensación de estar en el fondo, pero sin drama de telenovela.
Expresión venezolana, muy usada en Miranda, para decir que alguien está hospitalizado o internado, normalmente por algo no tan grave. La idea es que lo tienen ahí guardado y vigilado como si fuera una cabra loca en un corral. Suena medio burlesco, pero se usa con cariño entre panas, no como algo cruel.