Se dice cuando estás sin plata, pelado, en modo supervivencia y contando las monedas para el bus. Es como admitir que andas quebrado, pero con ese toque costeño que lo suelta sin drama. Sirve para rechazar planes, pedir chance o explicar por qué hoy toca mirar y no comprar. Duele, pero es real.

"¿Te apuntas a las bielas después del camello? Ñaño, imposible, ando chapa y ni para el pasaje me alcanza, hoy solo agüita y a la casa."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!