Se usa cuando algo te vuela la cabeza de lo raro, intenso o inesperado que es. Puede ser porque te sorprendió para bien, te dejó confundido o te pareció muy loco. Es como decir que la situación te pegó un chispazo mental. Y hay que admitir que suena bastante cool cuando lo tirás en la charla.
Se usa para expresar sorpresa o admiración sobre algo inesperado o alucinante, como un espectáculo visual.