Huevoncito

Apodo medio cariñoso y medio en burla para el pana que es lentito, distraído o vive en su mundo, como si andara en modo avión todo el día. No siempre es insulto fuerte, depende del tono y la confianza. Se usa mucho para vacilar al compadre que se queda colgado pensando cualquier cosa.

"Oye, huevoncito, te dije que compres el pan y volviste con una cola y un chifle. Siempre andas volando, ñaño."

Zarparse

Se usa cuando alguien se pasa de la raya, exagera o se descontrola con lo que hace o dice, ya sea por bocón, por pasado de tragos o por intenso. Es como ir tranquilo en la lancha por el río y de repente armar tremenda farra que el capitán ya ni sabe para dónde va. Y hay que admitir que a veces es chistoso verlo.

"Carlos se zarpó anoche en la fiesta, se puso a bailar en la mesa, gritaba como loco y hasta casi se cae a la piscina con el pastel de cumpleaños."

Andar chapa

Se dice cuando estás sin plata, pelado, en modo supervivencia y contando las monedas para el bus. Es como admitir que andas quebrado, pero con ese toque costeño que lo suelta sin drama. Sirve para rechazar planes, pedir chance o explicar por qué hoy toca mirar y no comprar. Duele, pero es real.

"¿Te apuntas a las bielas después del camello? Ñaño, imposible, ando chapa y ni para el pasaje me alcanza, hoy solo agüita y a la casa."

Tener un corazón de pan

Se le dice a alguien que es buenazo, de esos que no saben decir que no. Es una persona amable, dulce y con paciencia infinita, siempre lista para darte una mano sin pedir nada a cambio. Va muy en la onda de tener buen corazón, pero con ese toque de ternura que da ganas de abrazarlo.

"La veci me guardó el puesto en la fila y hasta me prestó el paraguas, sin conocerme. Esa man tiene un corazón de pan, full buena gente."

Andar papeado

Se dice cuando quedas llenísimo después de comer, con esa sensación de estar bien alimentado y medio pesado, como si te hubieran cebado. Es el típico estado de después de un almuerzo potente, cuando ya no te entra ni un granito de arroz y solo quieres tirarte a descansar. Una palabra simple, pero bien gráfica.

"Me metí un seco de pollo y dos vasos de cola, ahora ando papeado y ni ganas de caminar hasta la tienda, ñaño."

Pelar(le) el diente

En Los Ríos se dice pelarle el diente cuando alguien come rapidísimo y con unas ganas tremendas, casi sin masticar ni saborear nada. Es como atacar el plato con tanta hambre que parece que los dientes van a toda máquina. Suena exagerado, pero justo por eso hace gracia y pinta perfecto la escena del tragón profesional.

"Ñaño, ese man cayó con un filo brutal y en un abrir y cerrar de ojos ya le había pelado el diente al seco de gallina, ni las cebollas vieron venir ese ataque."

¡Caracho!

Interjección bien costeña de Ecuador, muy oída en Los Ríos, para soltar sorpresa, susto o admiración cuando pasa algo heavy. Suena fuerte, como si fueras a insultar, pero normalmente no va con mala leche. Es el típico grito que te sale cuando algo te deja loco en seco.

"¡Caracho! Ese man se metió por la callecita angosta y aun así dio la vuelta al carro como si nada, ni rozó el bordillo."

Cachiporra

En Los Ríos se usa para decir que algo está buenísimo, bacán a otro nivel, como que te dejó loco de lo brutal que estuvo. Vale para un plan, una fiesta, un concierto o cualquier cosa que salga redondita. Es de esas palabras que suenan chistosas, pero cuando la sueltas, se entiende clarito.

"Ñaño, la fiesta de anoche estuvo cachiporra, hasta el DJ se prendió y terminamos bailando como si no hubiera mañana en la cancha."

Andar tocando el trombón

Se usa para hablar de alguien que anda metido en todo, chismoseando por aquí y por allá, llevando y trayendo cuentos y armando alboroto donde se para. Es esa persona que sabe la vida entera del barrio y no se guarda nada, porque le encanta el bochinche y sentirse el reportero oficial de la cuadra.

"Ahí viene Martín, fijo ha estado tocando el trombón por todo el vecindario, ya mismo llega con el último chisme de la tía que se fue con el vecino."

Chico chispudo

Se le dice a alguien que es bien vivo, rápido de mente y con chispa para resolver cosas o soltar respuestas ingeniosas. Es un piropo callejero, como decir que es espabilado y no se le escapa una. Suena medio juguetón, así que va perfecto para vacilar con cariño cuando alguien se luce.

"Oye, el pana vio el enredo, hizo dos llamadas y lo arregló al toque. Ese man es un chico chispudo, no le gana nadie."

Cantarle a la chuleta

Se dice cuando alguien se pone a estudiar a full, normalmente repitiendo en voz alta como loro para que se le quede. A veces también va con ironía, como cuando haces que estudias pero en realidad estás en modo teatro. Muy de previa de examen, con café, ojeras y cero ganas.

"Me quedé cantándole a la chuleta toda la noche, con cafecito y todo, y hoy en el examen igual me quedé en blanco, qué bestia."

Estar de pana

Se dice cuando estás relajadísimo, a gusto y sin una sola preocupación, como en modo vacaciones aunque sea martes. Es estar bien, tranquilo, disfrutando del plan sin apuro ni drama. En Ecuador suena bien cotidiano y buena onda, de esos estados en los que no te falta nada y no quieres que te molesten.

"Ya cobré, me compré un encebollado y me tiré en la hamaca con una biela helada. Estoy de pana, que ni me llamen."

Andar pato

Se dice cuando estás sin un duro, sin plata, pelado total. Vamos, que revisas los bolsillos y solo sale aire. En Ecuador es bien común para avisar que no te alcanza ni para el bus, así que toca bajarle a los planes caros y sobrevivir con lo básico. Duele, pero se dice con humor.

"Ñaño, ¿te apuntas a unas bielas? Ni loco, ando pato y todavía debo el almuerzo, mejor nos sentamos en la esquina a conversar."

Andar chuzo

En Los Ríos se usa para decir que alguien anda medio atontado, como ido, que no cacha nada de lo que pasa a su alrededor. Puede ser porque está distraído, porque recién se pegó un porrazo o porque simplemente está en la luna. Es como caminar por la vida en modo piloto automático, y la verdad es que a veces nos pasa a todos.

"Ñaño, deja de andar chuzo, casi te vas de cara al charco por mirar el cel en vez de fijarte por dónde caminas"

Ser una lagaña

Se dice de alguien que es súper pegajoso, intenso o insistente, de esos que no te sueltan ni aunque les tires indirectas con megáfono. La idea viene de la lagaña de la mañana, que cuesta un mundo sacarla. Sirve para amigos cargosos, ligues pesados o cualquier persona que se te queda encima sin invitación.

"Ñaño, el man no entiende, le dije que ya me iba y se vino atrás hasta la tienda. Ese sí que es una lagaña, no se despega ni a palos."

Arrancar la chiva

Se usa cuando toca ponerse en marcha con ganas, sobre todo al inicio del día o antes de una jornada pesada. La chiva es esa bici vieja o moto medio destartalada que cuesta encender, igualito que uno cuando amanece con flojera. Es como decir deja la pereza y empieza a moverte ya, que el día no se va a hacer solo.

"Ñaño, deja de hacerte el dormido y arranca la chiva, que hay que ir al trabajo, dejar a los pelados en la escuela y todavía pasar por el mercado en pleno solazo."

Estar hasta la ceiba

Se dice cuando estás reventado o hasta el cuello, ya sea de cansancio o de cosas por hacer. Es como ir cargando mil pendientes y sentir que ya no te da la vida. En Los Ríos suena bien de campo y bien de calor, como cuando la jornada te deja seco y solo piensas en tirarte a dormir.

"Hoy me tocó madrugar, regar la chacra, ir al pueblo y encima hacer la comida. Estoy hasta la ceiba, ñaño, ya no me pidan ni un favor."

Andar turisteando

Se dice cuando andas por ahí como turista, aunque estés en tu propia ciudad o en un sitio que ya conoces. Vas mirando todo con cara de wow, sacando fotos, preguntando tonteras y disfrutando como si fuera la primera vez. Sirve para vacilar un poco al que se emociona con cualquier cosa. Y sí, a veces uno se pega esa turisteada rico.

"Ayer vi al Juan en el centro sacándole foto a una banca y preguntando por la iglesia. Le dije: ya pues, pana, andas turisteando heavy, ¿o qué?"

Echar loma

Se dice cuando alguien se hace el desentendido y se pega a la salida o a la fiesta sin poner un centavo, esperando que el resto pague todo. Es el típico que aparece cuando hay trago, pero desaparece cuando pasan la cuenta. Suena medio en broma, pero también es su buen jalón de orejas.

"Oye Mario, deja de echar loma, ñaño. Ya te comiste la parrillada y te tomaste dos bielas, así que suelta algo pa' la vaca."

Tierra de culebras

Expresión que se usa para describir un lugar en el que hay muchos chismes o habladurías. No es literal que haya reptiles por doquier, pero las lenguas sí serpentean.

"No vayas contando tus secretos allá, que esa oficina es tierra de culebras y todo se sabrá en dos patadas."

Tener el coco bien regado

Se dice de alguien que es bien pilas, avispado y con la cabeza funcionando a full. Vamos, que no anda perdido ni dormido, tiene las ideas claritas y reacciona rápido. En Ecuador suena a elogio con sabor costeño, como decir que el man tiene buen cerebro y lo usa sin miedo.

"Oe, ese Marcelo sí que tiene el coco bien regado, en dos minutos cachó el ejercicio y hasta le explicó al profe dónde estaba el error."

Enseñar el machete

En Los Ríos se usa para decir que alguien va a presumir duro, mostrando lo que sabe o lo que tiene con toda la confianza del mundo. Puede ser lucirse con plata, con habilidades o con cualquier cosa que le suba el ego. No siempre es mala onda, pero sí suena a que la persona va medio sobrada, con ganas de figurar.

"Ya llegó el Manolo al fulbito, vas a ver que en cuanto meta un gol va a enseñar el machete y se va a pasar dando vueltas por la cancha como si fuera Cristiano del Babahoyo."

pegujo

Se usa para hablar del típico pana que siempre cae parado, que anda metido en todas y de alguna forma consigue lo que quiere. Es como una mezcla rara de suerte, labia y carisma que da hasta envidia, pero de la buena. A veces parece que la vida misma le hace barra y le abre las puertas.

"Ese man es un pegujo, llegó tarde al chance, compró el último número que quedaba y terminó pegándose el premio más gordo de toda la rifa del barrio"

Andar cabrón

En Los Ríos se dice de alguien que anda suelto, medio bravo y sin frenos, haciendo lo que le da la gana y sin pedir permiso a nadie. Puede sonar a que es atrevido, malicioso o que se cree la gran cosa, según el tono. No siempre es insulto, a veces es hasta admiración con picante.

"El pana anda cabrón, se fue a la parranda con aguacero y volvió feliz, con un paraguas ajeno y diciendo que fue un préstamo del destino."
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