Huevoncito
Apodo medio cariñoso y medio en burla para el pana que es lentito, distraído o vive en su mundo, como si andara en modo avión todo el día. No siempre es insulto fuerte, depende del tono y la confianza. Se usa mucho para vacilar al compadre que se queda colgado pensando cualquier cosa.
Zarparse
Se usa cuando alguien se pasa de la raya, exagera o se descontrola con lo que hace o dice, ya sea por bocón, por pasado de tragos o por intenso. Es como ir tranquilo en la lancha por el río y de repente armar tremenda farra que el capitán ya ni sabe para dónde va. Y hay que admitir que a veces es chistoso verlo.
Andar chapa
Se dice cuando estás sin plata, pelado, en modo supervivencia y contando las monedas para el bus. Es como admitir que andas quebrado, pero con ese toque costeño que lo suelta sin drama. Sirve para rechazar planes, pedir chance o explicar por qué hoy toca mirar y no comprar. Duele, pero es real.
Tener un corazón de pan
Se le dice a alguien que es buenazo, de esos que no saben decir que no. Es una persona amable, dulce y con paciencia infinita, siempre lista para darte una mano sin pedir nada a cambio. Va muy en la onda de tener buen corazón, pero con ese toque de ternura que da ganas de abrazarlo.
Andar papeado
Se dice cuando quedas llenísimo después de comer, con esa sensación de estar bien alimentado y medio pesado, como si te hubieran cebado. Es el típico estado de después de un almuerzo potente, cuando ya no te entra ni un granito de arroz y solo quieres tirarte a descansar. Una palabra simple, pero bien gráfica.
Pelar(le) el diente
En Los Ríos se dice pelarle el diente cuando alguien come rapidísimo y con unas ganas tremendas, casi sin masticar ni saborear nada. Es como atacar el plato con tanta hambre que parece que los dientes van a toda máquina. Suena exagerado, pero justo por eso hace gracia y pinta perfecto la escena del tragón profesional.
¡Caracho!
Interjección bien costeña de Ecuador, muy oída en Los Ríos, para soltar sorpresa, susto o admiración cuando pasa algo heavy. Suena fuerte, como si fueras a insultar, pero normalmente no va con mala leche. Es el típico grito que te sale cuando algo te deja loco en seco.
Cachiporra
En Los Ríos se usa para decir que algo está buenísimo, bacán a otro nivel, como que te dejó loco de lo brutal que estuvo. Vale para un plan, una fiesta, un concierto o cualquier cosa que salga redondita. Es de esas palabras que suenan chistosas, pero cuando la sueltas, se entiende clarito.
Andar tocando el trombón
Se usa para hablar de alguien que anda metido en todo, chismoseando por aquí y por allá, llevando y trayendo cuentos y armando alboroto donde se para. Es esa persona que sabe la vida entera del barrio y no se guarda nada, porque le encanta el bochinche y sentirse el reportero oficial de la cuadra.
Chico chispudo
Se le dice a alguien que es bien vivo, rápido de mente y con chispa para resolver cosas o soltar respuestas ingeniosas. Es un piropo callejero, como decir que es espabilado y no se le escapa una. Suena medio juguetón, así que va perfecto para vacilar con cariño cuando alguien se luce.
Cantarle a la chuleta
Se dice cuando alguien se pone a estudiar a full, normalmente repitiendo en voz alta como loro para que se le quede. A veces también va con ironía, como cuando haces que estudias pero en realidad estás en modo teatro. Muy de previa de examen, con café, ojeras y cero ganas.
Estar de pana
Se dice cuando estás relajadísimo, a gusto y sin una sola preocupación, como en modo vacaciones aunque sea martes. Es estar bien, tranquilo, disfrutando del plan sin apuro ni drama. En Ecuador suena bien cotidiano y buena onda, de esos estados en los que no te falta nada y no quieres que te molesten.
Andar pato
Se dice cuando estás sin un duro, sin plata, pelado total. Vamos, que revisas los bolsillos y solo sale aire. En Ecuador es bien común para avisar que no te alcanza ni para el bus, así que toca bajarle a los planes caros y sobrevivir con lo básico. Duele, pero se dice con humor.
Andar chuzo
En Los Ríos se usa para decir que alguien anda medio atontado, como ido, que no cacha nada de lo que pasa a su alrededor. Puede ser porque está distraído, porque recién se pegó un porrazo o porque simplemente está en la luna. Es como caminar por la vida en modo piloto automático, y la verdad es que a veces nos pasa a todos.
Ser una lagaña
Se dice de alguien que es súper pegajoso, intenso o insistente, de esos que no te sueltan ni aunque les tires indirectas con megáfono. La idea viene de la lagaña de la mañana, que cuesta un mundo sacarla. Sirve para amigos cargosos, ligues pesados o cualquier persona que se te queda encima sin invitación.
Arrancar la chiva
Se usa cuando toca ponerse en marcha con ganas, sobre todo al inicio del día o antes de una jornada pesada. La chiva es esa bici vieja o moto medio destartalada que cuesta encender, igualito que uno cuando amanece con flojera. Es como decir deja la pereza y empieza a moverte ya, que el día no se va a hacer solo.
Estar hasta la ceiba
Se dice cuando estás reventado o hasta el cuello, ya sea de cansancio o de cosas por hacer. Es como ir cargando mil pendientes y sentir que ya no te da la vida. En Los Ríos suena bien de campo y bien de calor, como cuando la jornada te deja seco y solo piensas en tirarte a dormir.
Andar turisteando
Se dice cuando andas por ahí como turista, aunque estés en tu propia ciudad o en un sitio que ya conoces. Vas mirando todo con cara de wow, sacando fotos, preguntando tonteras y disfrutando como si fuera la primera vez. Sirve para vacilar un poco al que se emociona con cualquier cosa. Y sí, a veces uno se pega esa turisteada rico.
Echar loma
Se dice cuando alguien se hace el desentendido y se pega a la salida o a la fiesta sin poner un centavo, esperando que el resto pague todo. Es el típico que aparece cuando hay trago, pero desaparece cuando pasan la cuenta. Suena medio en broma, pero también es su buen jalón de orejas.
Tierra de culebras
Expresión que se usa para describir un lugar en el que hay muchos chismes o habladurías. No es literal que haya reptiles por doquier, pero las lenguas sí serpentean.
Tener el coco bien regado
Se dice de alguien que es bien pilas, avispado y con la cabeza funcionando a full. Vamos, que no anda perdido ni dormido, tiene las ideas claritas y reacciona rápido. En Ecuador suena a elogio con sabor costeño, como decir que el man tiene buen cerebro y lo usa sin miedo.
Enseñar el machete
En Los Ríos se usa para decir que alguien va a presumir duro, mostrando lo que sabe o lo que tiene con toda la confianza del mundo. Puede ser lucirse con plata, con habilidades o con cualquier cosa que le suba el ego. No siempre es mala onda, pero sí suena a que la persona va medio sobrada, con ganas de figurar.
pegujo
Se usa para hablar del típico pana que siempre cae parado, que anda metido en todas y de alguna forma consigue lo que quiere. Es como una mezcla rara de suerte, labia y carisma que da hasta envidia, pero de la buena. A veces parece que la vida misma le hace barra y le abre las puertas.
Andar cabrón
En Los Ríos se dice de alguien que anda suelto, medio bravo y sin frenos, haciendo lo que le da la gana y sin pedir permiso a nadie. Puede sonar a que es atrevido, malicioso o que se cree la gran cosa, según el tono. No siempre es insulto, a veces es hasta admiración con picante.