Se dice cuando alguien te sigue la corriente y te hace como que te escucha, pero en realidad te está ignorando bien bonito. Te asiente, te suelta un ajá y hasta te sonríe, pero por dentro ya está pensando en los tacos o en el chisme. Vamos, que te da el avión para que lo dejes en paz.
Se dice cuando le sigues la corriente a alguien sin hacerle mucho caso, solo para que se calle o no se arme bronca. Es asentir, decir que sí a todo y poner cara de ajá mientras por dentro ya estás en otro planeta. Muy útil para sobrevivir regaños, juntas eternas y gente intensa. Un clásico bien mexicano.
Expresión muy usada cuando finges que escuchas a alguien, pero en realidad tu mente anda por otro lado. Asientes, dices que sí a todo y nomás lo dejas hablar para que ya se calle y te deje en paz. Es como aplicar modo piloto automático social, y la neta a veces se siente bien gandalla, pero todos lo hemos hecho.
Se usa cuando finges que le haces caso a alguien, pero en realidad lo estás ignorando bien sabroso. Asientes, dices que sí a todo y hasta sueltas un ajá de vez en cuando, pero tu mente anda en otro planeta. Es muy típico cuando alguien se pone intenso o aburrido, y tú solo quieres que ya se calle. Y hay que admitir que a veces salva la paz.