Forma bien cuyana de hablar de esa hora mágica entre la siesta y la noche, cuando baja el sol, corre una brisita y te pinta plan tranqui. Suele venir con picada, milanesas o algo al plato y una copita en la mano. No es solo un horario, es un mini ritual para bajar un cambio.
"Che, hoy salgo temprano. Nos clavamos unas milas y una copita en la vereda, que está para una tardecita sanjuanera de manual."