En Salta y el norte argentino se usa a veces como apodo para el que manda en la juntada, el que organiza, decide y se cree el jefe del grupo. Puede ser cariñoso o medio en chiste, según el tono. Viene de la idea del cacique como líder, así que si te lo dicen, algo de poder te dieron.
"Dale, Cacique, dejá de hacerte el jefe y tirá un plan posta: ¿empanadas en la Balcarce y después nos vamos al boliche o qué?"