Se dice cuando alguien aparece de la nada en una fiesta, reunión o plan, sin que nadie lo haya invitado o sin avisar. Es como si hubiera caído del cielo, por pura chiripa, y ahí anda metido bien campante. Suele llevar un toque de burla, tipo: mira nomás quién se nos coló. Y sí, tiene su gracia.
"¿Y ese qué? Nadie lo invitó y ya cayó a la peda, anda de milagrito, se sirvió su chela y hasta pidió que le pusieran cumbias."