Se dice cuando alguien suelta la verdad sin maquillaje, de frente y sin chamuyo. Es como decir que te está diciendo las cosas como son, aunque incomode o deje a alguno pagando. Muy de charla entre amigos, asado de por medio, cuando alguien se cansa del verso y canta la posta. Y sí, a veces duele, pero se agradece.
En San Luis se usa para pedir o reconocer que alguien diga la verdad posta, sin chamuyo ni vueltas. Es como soltar la posta tal cual es, aunque incomode o te deje medio expuesto. Sirve para cortar el drama, aclarar una situación o apurar una decisión. Si te dicen que la cantes, quieren sinceridad total.
Se dice cuando alguien te suelta la verdad sin maquillaje, directo al hueso. Es como “decí lo que es” o “no chamuyes”, y suele aparecer cuando ya no da para vueltas ni excusas. También vale para cuando alguien te avisa la posta posta y te deja clarito cómo viene la mano. Duele, pero se agradece.
Se usa cuando alguien te dice la verdad de frente, sin chamuyo ni vueltas, aunque duela un poco. Es como soltar la posta posta: lo que realmente pasa, sin maquillaje. Va mucho en charlas entre amigos, para cortar el verso y dejar las cosas claras. A veces suena medio filoso, pero es bien de sinceridad cruda.
Expresión bien argenta para cuando alguien dice la verdad sin vueltas, sin chamuyo y sin maquillaje. Es pedir que te cuenten cómo fueron las cosas de verdad, aunque duela un poco. Se usa mucho entre amigos cuando ya estás cansado de medias tintas. Y hay que admitir que suena bastante contundente.