En Bolívar se dice cuando alguien se las ingenia para zafarse de un problema, una regañina o una situación medio peligrosa sin que lo agarren. Es como esquivar el golpe con maña, tal cual torero con el toro. También vale para cuando vas dando largas y capeando el bulto. Bien criollo y bien útil.
En Salta, torear se usa para hablar de alguien que esquiva responsabilidades, favores o quilombos con la elegancia de un torero gambeteando al toro. Es cuando uno se hace el boludo para no laburar, no contestar mensajes o zafar de un compromiso. Y hay que admitir que a veces la gente que torea así tiene un talento medio envidiable.
En Piura se usa para hablar de esquivar a alguien o zafarse de una situación incómoda, como cuando debes plata, metiste la pata o simplemente no quieres dar la cara. Es como hacerte el loco y salir jugando para no enfrentar el problema. Y hay que admitir que a veces torear sale más fácil que ponerse serio.
En Honduras, torear es esquivar a alguien o evitar una situación que te da pereza o te puede traer bronca. Es como hacerte el loco, dar la vuelta o desaparecer justo a tiempo para no comerte un regaño, un favor o una conversación incómoda. No es de toros literal, es de supervivencia social, y funciona demasiado bien.