Se dice cuando te quedas sin plata, pelado y contando monedas, normalmente después de un gasto grande o una racha de mala suerte. Es como admitir que el bolsillo quedó en modo supervivencia y toca apretarse duro hasta que llegue la quincena. Muy de parche y de hablar sin pena de la vaca flaca.
Se dice cuando alguien se queda en blanco, se traba o no entiende nada de lo que está pasando. Es como si el cerebro se apagara y te quedaras mirando al vacío, sin una sola idea decente. Muy de parche para burlarse con cariño cuando alguien anda perdido o lento.