Quedar en la inmunda
Se dice cuando alguien queda muy mal parado, sin plata, sin opciones o metido en un lío del que no sabe cómo salir. También vale para cuando te dejan tirado o te va fatal y quedas hecho polvo. Es bien coloquial y suena fuertecito, pero describe perfecto ese momento en que la vida te da un revolcón.
Subir a la loma
En Tolima se dice cuando alguien se va a meter en un plan medio improvisado y con su toque de riesgo, como lanzarse a una aventura sin pensar mucho en las consecuencias. Puede ser literal, irse pa' una loma, o figurado, meterse en un lío por curioso. Suena a plan de amigos que termina en historia para contar.
Pintotazo
Se dice cuando alguien se manda una que llama la atención de golpe, ya sea por lucirse o por hacer el oso. Es como pegarse un show inesperado que deja a todo el mundo mirando, para bien o para mal. Suele usarse para cosas escandalosas, raras o muy sorprendentes. Y sí, a veces da pena ajena sabrosa.
Irse pa'l carajo
Se dice cuando algo se descontrola y se va al traste, o cuando alguien se larga bien lejos, como mandándolo a freír espárragos pero en versión más brava. También vale para planes que salen mal y terminan en caos. Es vulgarcita, sí, pero tiene su encanto cuando ya no hay arreglo.
Echar aceite
En Tolima se dice cuando alguien se pone en modo labioso para conquistar, tirando piropos y hablándole bonito a otra persona. Vamos, que está endulzando el oído y metiendo cuento con toda la intención. Puede sonar romántico o medio intenso, según el tono y la confianza. Si te lo hacen mucho, sospecha.
Estrellarse contra la tapia
Se dice cuando vas embalado con un plan y, de repente, te topas con un problema que te frena en seco. Es como darte un golpe contra la realidad: se acabó la ruta, no hay salida y toca improvisar. Muy de Tolima para hablar de esos momentos de ¿y ahora qué hago? cuando todo se te enreda.
Armar parche con bandeja
Expresión para cuando la gente se organiza un plan entre amigos alrededor de la comida, tipo reunión casera y sin tanta vuelta. La bandeja es la excusa, puede ser lo que haya, pero la idea es caer, cocinar entre todos, picar, hablar carreta y dejar la cocina hecha un caos feliz. Plan sencillo y bien sabroso.
Pillar calvos
Dicho bien tolimense para hablar de echarse una siesta o quedarse tirado descansando, casi siempre después del almuerzo, con ese sueño pesado de domingo. Es el plan clásico de hamaca, brisa y cero afán. No es que estés haciendo algo productivo, pero tampoco hace falta, porque así se vive sabroso.
Mechudo
Se le dice a alguien que anda con el pelo largo, enmarañado o todo alborotado, como si hubiera peleado con el viento y perdiera siempre. Puede sonar a regaño cariñoso o a burla suave, según el tono y la confianza. En Tolima se usa mucho para señalar ese look de desorden total sin mala leche.
Pegarle al gringo
Se dice cuando alguien se pone a hablar inglés a la brava, con acento marcado y frases medio inventadas, como para lucirse o hacerse el internacional. No es que sea maldad, es más bien una burla cariñosa cuando el man la embarra y mezcla español con inglés todo raro. Da pena ajena, pero también risa.
Hacer el velero
En Tolima se dice cuando el parche es salir con los panas a dar vueltas por el pueblo o el barrio sin plan fijo, solo por joder un rato, chismosear y ver qué sale. Es como andar a la deriva, pero con risas, música y cero afán. No es turismo, es matar tiempo con estilo, y a veces termina en empanada.
Ir de volador
Se dice cuando alguien va a toda mecha, como con afán, casi volando, porque llega tarde o no quiere que lo dejen botado. Sirve para hablar de quien camina, corre o se mueve rapidísimo, con cara de que el mundo se le acaba. Muy de parche para describir al apurado del grupo.
Darse garra
Se dice cuando alguien se pone exagerado o dramático por algo mínimo, como si estuviera montando una novela donde no toca. También vale para el que se hace la víctima o arma escándalo para llamar la atención. En Tolima suena bien de calle y sirve para bajarle el volumen a la gente sin pelearse.
¡Sálgase, pues!
Frase bien tolimense para decirle a alguien que se quite del medio o que se salga de donde está estorbando. Suena a regaño con cariño, pero también puede ir con toda la piedra si la persona no entiende. El pues le da ese sabor colombiano de urgencia y confianza, como diciendo: hágame el favor y muévase ya.
¡Qué nota!
Se dice cuando algo te parece una chimba, o sea, buenísimo y con vibra bacana. Sirve para celebrar un plan, una canción, una noticia o cualquier cosa que te dejó contento. Es como soltar un “qué chévere”, pero más calle y más emocionado. Si lo dices con ganas, se entiende al toque.
Tocar chicha
Se dice cuando un plan se dañó o salió regular y ya no queda sino aguantar la vuelta, reírse un poquito y hacer lo que se pueda con lo que hay. Es como aceptar la derrota con estilo y buscar plan B sin tanto drama. Muy de parche: si no se pudo, pues se improvisa y ya.
Pasar la totuma
Se dice cuando alguien empieza a pedir colaboración, casi siempre plata, para una causa común. Es como pasar el sombrero, pero versión bien colombiana: la totuma es ese cuenco de totumo que sirve pa' echar agua o lo que sea. Vamos, que te están haciendo la vaca, y tú decides si aflojas o te haces el loco.
Parloteo a lo tolimense
Se dice cuando alguien se manda una charla larguísima, medio enredada y sin rumbo, saltando de un tema a otro como si nada. Muy de sobremesa: empieza con una anécdota y acaba en la historia del barrio, la cosecha y la lechona. Te atrapa, te da risa y cuando miras el reloj ya se fue la tarde.
Pegar la chiminoya
Dicho tolimense para cuando alguien pega un golpe de suerte bien inesperado y se lleva algo grande, como ganarse un premio, encontrar plata o que le salga un negocio redondo sin buscarlo. Es como decir que la vida le guiñó el ojo de la nada. Da un poquito de envidia, pero también risa.
Joder la paciencia
Se dice cuando alguien te está fastidiando a lo grande, insistiendo como disco rayado o sacándote de quicio con bobadas. Es una forma bien directa y algo grosera de pedir que paren, tipo ya basta, no me joda más. En Tolima suena muy de calle y se usa cuando ya se te acabó la paciencia.
¡Qué vapores!
Expresión bien tolimense para soltar cuando algo te deja sorprendido, impresionado o te parece una locura. Es como decir ¡qué cosa tan berraca! o ¡no joda!, pero con ese toque de exageración, como si la situación estuviera tan intensa que hasta echara vapor. Sirve para chismes, cuentos y vueltas increíbles.
Cascajo
En Tolima, cascajo no es solo gravilla o piedritas. También se usa en plan cariñoso para hablar de los pelados más jóvenes de la casa o del barrio, esos que viven alborotados, inventando travesuras y metiéndose donde no los llaman. No es insulto, es más bien un apodo con ternura y paciencia.
Echar carreta
En Tolima y en buena parte de Colombia, echar carreta es ponerse a hablar de más, meter cuento y soltar una historia larguísima, a veces exagerada o medio inventada, para impresionar o enredar. Puede ser charla por charla o puro bla bla para zafarse. Si te la están echando, ojo, que te quieren vender humo.
Pasarla al pelo
Expresión bien tolimense para decir que la estás pasando buenísimo, que el plan salió redondo y no te faltó nada. Se usa cuando hubo rumba, parche o paseo y quedaste feliz, como con la vida resuelta por un rato. Es como decir la pasé una chimba, pero más suavecito y con sabor local.
Jugar al yo-yo
Se dice cuando alguien está en plan indeciso y no se decide por nada: hoy sí, mañana no, y pasado vuelve a aparecer. Va y viene como un yo-yo, sobre todo en temas de pareja, cuando te buscan, te sueltan y te vuelven a escribir como si nada. Cansa, pero es bien gráfica.
Tener la masa
En Tolima se usa para decir que alguien tiene mucha plata, que anda bien montado y le alcanza para darse gustos sin mirar tanto el precio. Es como decir que está forrado o que tiene billete de sobra. Suena bien de parche, medio envidioso pero con cariño, cuando ves a alguien gastando duro.
Tocar el churo
Se dice cuando a alguien le cae una suerte inesperada, como si el universo le hubiera guiñado el ojo. Es ese golpe de fortuna que llega sin buscarlo, tipo encontrar plata, pegarse un premio o que todo le salga redondo sin sudarla. Suena bien de calle y medio envidioso, pero con risa.
Carechimba
Insulto bien colombiano, bastante vulgar, para llamar a alguien bobo, fastidioso o directamente un hijueputa, según el tono. No suele ser cariñoso, más bien es para putear a alguien cuando te sacó la piedra o hizo una cagada monumental. En Tolima y alrededores se oye, pero ojo, que puede prender pelea si lo sueltas donde no es.
Quedar jarao
Se dice cuando alguien se queda en shock, sorprendido a lo bestia o medio atontado por algo que no se esperaba. Es como quedarse tieso, con la cara de ¿qué acaba de pasar? Muy de reacción inmediata, de esas que te dejan sin palabras. Vamos, que te cae la noticia y te deja jarao un rato.
Estar en la lecha
En Tolima se usa para decir que alguien anda despistado, como en las nubes, sin enterarse de lo que pasa alrededor. También vale para el que está lento, colgado o con la mente en otro lado mientras el resto está en modo acción. No es “estar en la leche”, aquí es “lecha”, y así lo sueltan tal cual.
Ir a la tienda a cacharrear
Se dice cuando vas a la tienda solo a mirar y a curiosear, sin intención seria de comprar. Es el plan de pasar el rato, ver qué llegó, tocar cositas y, de paso, echar chisme con el tendero o con quien se atraviese. A veces sales con una gaseosa, pero la misión real era el chismecito.
Dar pena
En Tolima se dice cuando alguien hace o dice algo que da vergüenza ajena, de esas situaciones que te obligan a mirar para otro lado y pensar: nooo, qué oso. Puede ser por ridículo, por intenso o por torpe, y a veces da risa, pero más de la incómoda. Se usa mucho para regañar o burlarse suave.
Estar en vaca loca
Se dice cuando quedas pelado, sin un peso, casi siempre por haberte gastado la plata en un gusto, una rumba o una compra impulsiva. Es ese momento en que miras la billetera y solo hay recibos y esperanza. Muy de andar contando monedas y prometiendo que ya no vuelves a hacer locuras.
Gomoso/a
En Tolima y en buena parte de Colombia se le dice gomoso o gomosa a la persona intensa y sobreprotectora, la que se te pega como chicle y vive pendiente de ti. Te pregunta a qué horas llegas, con quién vas y si ya comiste. Puede sonar cariñoso o medio fastidioso, según el tono. Y sí, agota un poquito.
No vale una arepa
Se usa para decir que alguien o algo no vale nada, que es malísimo, inútil o puro cuento. También aplica cuando te prometen maravillas y al final te venden humo. Es una forma bien colombiana de bajarle el ego a algo que salió chiviado o decepcionó duro. Y sí, suena más sabroso con arepa de por medio.
Ver como una locha
Dicho tolimense para burlarse con cariño de alguien que ve fatal o que no está pillando nada de lo que pasa. Se usa cuando alguien necesita gafas urgente, o cuando anda tan despistado que ni con letrero entiende. No es un insulto pesado, más bien una pulla de confianza entre familia o amigos.
Pegarle al clavo
Se dice cuando alguien acierta de lleno, da con la respuesta exacta o le atina justo a lo que era. Es como decir que la pegó, que la leyó completica o que adivinó sin tener todas. Sirve para exámenes, chismes, negocios o cualquier cosa donde alguien se manda un acierto brutal.
Parche en la biblioteca
Se dice con sarcasmo para burlarse de un plan que suena cero emocionante, tipo ir a estudiar o hacer tareas cuando todo el mundo está en plan rumba. Es como decir: vaya planazo, qué adrenalina. En Tolima, “parche” es el plan o el combo, y aquí se usa justo al revés, con ironía.
Quedarse en la olla
Se dice cuando te quedas sin plata, pelado y contando monedas, normalmente después de un gasto grande o una racha de mala suerte. Es como admitir que el bolsillo quedó en modo supervivencia y toca apretarse duro hasta que llegue la quincena. Muy de parche y de hablar sin pena de la vaca flaca.
Darse la vuelta
En Tolima se usa para decir que te vas a dar una vuelta, o sea, salir un rato a caminar o a rodar por ahí sin plan fijo, solo para despejar la cabeza. No es que te vayas lejos ni que estés haciendo algo importante, es más bien un respiro de la rutina. Mano de santo cuando todo te tiene mamado.
Dar la vuelta
En Tolima, decir dar la vuelta es básicamente salir a darse una rodadita: pasear por ahí sin mucho plan, ir a vitrinear, caerle a una tienda o pegarse una rumbita suave para despejar la cabeza. No es que vayas a viajar lejos, es más bien salir a respirar y que el estrés no te gane. Y sí, a veces termina en fiesta.
Cabeza de mango
Apodo medio cariñoso, medio de recocha, para decirle a alguien que es terco, que no cambia de idea ni a palo y se queda pegado en lo suyo. No siempre es insulto, depende del tono y la confianza. Se suelta entre amigos o familia cuando alguien se pone necio. Y sí, suena chistoso.
Ser un berraco
En Tolima y en buena parte de Colombia, decir que alguien es un berraco es soltarle un piropo bien ganado. Es alguien valiente, capaz, que resuelve y no se arruga ni con el problema más pesado. También puede ser que es muy bueno en algo, tipo un crack. Suena fuerte y con orgullo, y sí, tiene su gracia.
Estar hecho un chocorazo
Se dice de alguien que anda hecho un desastre: desordenado, despistado y con la vida patas arriba, como si no pegara una y todo se le saliera de las manos. También vale para cuando alguien llega todo revuelto, sin plan y dando tumbos. Es bien de regaño con cariño, pero igual pica un poquito.
Dejar mamado
En Tolima se dice cuando algo te deja pasmado, sorprendido o medio atontado, como que el cerebro se te queda en blanco y tú ahí, mirando con cara de ¿qué fue lo que pasó? Sirve para una jugada brutal, una noticia loca o alguien que se lució demasiado. Suena muy de parche, bien colombiano.
Estar en la berraquera
En Tolima y en buena parte de Colombia se usa para decir que alguien está en su mejor momento, con toda la energía y el ánimo arriba. También vale para cuando algo está buenísimo o impresionante, tipo un plan, una fiesta o una idea. Es bien coloquial y suena a elogio con sabor a calle. Y sí, pega duro.
Sacar la guaya
En Tolima se dice cuando te pones en modo bestia y lo das todo, sin guardarte nada. Es esforzarte al máximo, apretar hasta el límite y sacar esa energía extra que no sabías que tenías. Vale para el deporte, el trabajo o cualquier reto donde toca dejarse la piel. Suena medio retador y bien motivante.
Ese man es un presidente
Se dice para resaltar que alguien siempre toma el mando, organiza el parche y decide qué se hace y cómo. Es como llamarlo el jefe o el que manda, pero en tono de recocha, a veces con admiración y a veces con un poquito de ironía. Vamos, el que se cree importante y pone orden.
Estar en la última riata
Se dice cuando alguien va vestido o arreglado a la última, bien llamativo y con toda la pinta de que se metió a Instagram antes de salir. Es como ir de punta en blanco, pero con ese toque de exageración que hace que todo el mundo voltee a mirar. En Tolima suena bien de parche.
Estar como tamal en olla
Se dice cuando alguien está sudando a chorros o sofocado por el calor, como si lo hubieran metido a cocinar. Es la típica imagen del tamal en la olla, hirviendo y echando vapor, y tú igual, pegajoso y sin aire. Sirve para quejarse del clima o de una corrida que te dejó vuelto nada.