Quedar en la inmunda

Se dice cuando alguien queda muy mal parado, sin plata, sin opciones o metido en un lío del que no sabe cómo salir. También vale para cuando te dejan tirado o te va fatal y quedas hecho polvo. Es bien coloquial y suena fuertecito, pero describe perfecto ese momento en que la vida te da un revolcón.

"Me gasté la quincena en aguardiente y empanadas, y cuando fui a pagar el arriendo quedé en la inmunda, tocó pedirle cacao a mi mamá."

Subir a la loma

En Tolima se dice cuando alguien se va a meter en un plan medio improvisado y con su toque de riesgo, como lanzarse a una aventura sin pensar mucho en las consecuencias. Puede ser literal, irse pa' una loma, o figurado, meterse en un lío por curioso. Suena a plan de amigos que termina en historia para contar.

"Parce, dijimos que solo era subir a la loma un ratico y vea, nos cogió la noche, sin señal y con un perro siguiéndonos. Qué vaina, casi nos toca acampar ahí."

Pintotazo

Se dice cuando alguien se manda una que llama la atención de golpe, ya sea por lucirse o por hacer el oso. Es como pegarse un show inesperado que deja a todo el mundo mirando, para bien o para mal. Suele usarse para cosas escandalosas, raras o muy sorprendentes. Y sí, a veces da pena ajena sabrosa.

"En la reunión del barrio se pegó severo pintotazo, llegó con megáfono a “organizar” y terminó cantando vallenato todo desafinado, y la gente muerta de la risa."

Irse pa'l carajo

Se dice cuando algo se descontrola y se va al traste, o cuando alguien se larga bien lejos, como mandándolo a freír espárragos pero en versión más brava. También vale para planes que salen mal y terminan en caos. Es vulgarcita, sí, pero tiene su encanto cuando ya no hay arreglo.

"Parce, íbamos a hacer asado tranqui y terminó llegando medio barrio, se fue la luz y el plan se fue pa'l carajo en cinco minutos."

Echar aceite

En Tolima se dice cuando alguien se pone en modo labioso para conquistar, tirando piropos y hablándole bonito a otra persona. Vamos, que está endulzando el oído y metiendo cuento con toda la intención. Puede sonar romántico o medio intenso, según el tono y la confianza. Si te lo hacen mucho, sospecha.

"Juancho llegó a la fiesta y apenas vio a Diana se puso a echar aceite, dizque princesa y todo, pero ella ni lo voltea a mirar."

Estrellarse contra la tapia

Se dice cuando vas embalado con un plan y, de repente, te topas con un problema que te frena en seco. Es como darte un golpe contra la realidad: se acabó la ruta, no hay salida y toca improvisar. Muy de Tolima para hablar de esos momentos de ¿y ahora qué hago? cuando todo se te enreda.

"Salí pa' Ibagué jurando que llegaba temprano y, a mitad de camino, se varó la moto. Paila, me estrellé contra la tapia y me tocó pedir jalón."

Armar parche con bandeja

Expresión para cuando la gente se organiza un plan entre amigos alrededor de la comida, tipo reunión casera y sin tanta vuelta. La bandeja es la excusa, puede ser lo que haya, pero la idea es caer, cocinar entre todos, picar, hablar carreta y dejar la cocina hecha un caos feliz. Plan sencillo y bien sabroso.

"Oe parce, el sábado armamos parche con bandeja en mi casa, caigan tempranito. Usted trae la carne, el otro el arroz y yo pongo la música, que eso queda una chimba."

Pillar calvos

Dicho bien tolimense para hablar de echarse una siesta o quedarse tirado descansando, casi siempre después del almuerzo, con ese sueño pesado de domingo. Es el plan clásico de hamaca, brisa y cero afán. No es que estés haciendo algo productivo, pero tampoco hace falta, porque así se vive sabroso.

"Terminamos el sancocho donde mi tía y quedamos reventados, así que nos fuimos pa’ la hamaca a pillar calvos un ratico, con el ventilador sonando y los perros roncando."

Mechudo

Se le dice a alguien que anda con el pelo largo, enmarañado o todo alborotado, como si hubiera peleado con el viento y perdiera siempre. Puede sonar a regaño cariñoso o a burla suave, según el tono y la confianza. En Tolima se usa mucho para señalar ese look de desorden total sin mala leche.

"Quiubo, mechudo, ¿qué fue? Péinese que va pa’ la foto del colegio y parece que lo revolcó una moto en la vía."

Pegarle al gringo

Se dice cuando alguien se pone a hablar inglés a la brava, con acento marcado y frases medio inventadas, como para lucirse o hacerse el internacional. No es que sea maldad, es más bien una burla cariñosa cuando el man la embarra y mezcla español con inglés todo raro. Da pena ajena, pero también risa.

"En la rumba, Jaime se puso a pegarle al gringo con la gringa del parche y salió con un: sorry, yo no sabo, pero you understand, ¿sí o qué?"

Hacer el velero

En Tolima se dice cuando el parche es salir con los panas a dar vueltas por el pueblo o el barrio sin plan fijo, solo por joder un rato, chismosear y ver qué sale. Es como andar a la deriva, pero con risas, música y cero afán. No es turismo, es matar tiempo con estilo, y a veces termina en empanada.

"¿Qué más pues, hacemos el velero por el parque? Damos una vuelta, miramos el chisme y si pinta, caemos por una empanadita y una gaseosa."

Ir de volador

Se dice cuando alguien va a toda mecha, como con afán, casi volando, porque llega tarde o no quiere que lo dejen botado. Sirve para hablar de quien camina, corre o se mueve rapidísimo, con cara de que el mundo se le acaba. Muy de parche para describir al apurado del grupo.

"Mire a Juan, va de volador pa' alcanzar el bus, porque si lo deja, le toca devolverse a pata y llega regañado."

Darse garra

Se dice cuando alguien se pone exagerado o dramático por algo mínimo, como si estuviera montando una novela donde no toca. También vale para el que se hace la víctima o arma escándalo para llamar la atención. En Tolima suena bien de calle y sirve para bajarle el volumen a la gente sin pelearse.

"Parce, fue un raspón y ya, deje de darse garra con ese drama que parece que lo hubieran atropellado tres veces."

¡Sálgase, pues!

Frase bien tolimense para decirle a alguien que se quite del medio o que se salga de donde está estorbando. Suena a regaño con cariño, pero también puede ir con toda la piedra si la persona no entiende. El pues le da ese sabor colombiano de urgencia y confianza, como diciendo: hágame el favor y muévase ya.

"¡Sálgase, pues!, que está parado en la puerta y no deja pasar la olla del sancocho, mijo, hágame el favor."

¡Qué nota!

Se dice cuando algo te parece una chimba, o sea, buenísimo y con vibra bacana. Sirve para celebrar un plan, una canción, una noticia o cualquier cosa que te dejó contento. Es como soltar un “qué chévere”, pero más calle y más emocionado. Si lo dices con ganas, se entiende al toque.

"¿Pillaste la fiesta del barrio? ¡Qué nota! La música a todo taco, la gente bailando y hasta el vecino serio terminó cantando como si fuera famoso."

Tocar chicha

Se dice cuando un plan se dañó o salió regular y ya no queda sino aguantar la vuelta, reírse un poquito y hacer lo que se pueda con lo que hay. Es como aceptar la derrota con estilo y buscar plan B sin tanto drama. Muy de parche: si no se pudo, pues se improvisa y ya.

"Íbamos pa'l concierto, pero el bus se varó en plena vía. Nos tocó chicha, nos devolvimos pa' la casa y armamos parche con unas frías y música a todo taco."

Pasar la totuma

Se dice cuando alguien empieza a pedir colaboración, casi siempre plata, para una causa común. Es como pasar el sombrero, pero versión bien colombiana: la totuma es ese cuenco de totumo que sirve pa' echar agua o lo que sea. Vamos, que te están haciendo la vaca, y tú decides si aflojas o te haces el loco.

"En la junta del barrio, don Jaime pasó la totuma dizque pa' tapar los huecos de la entrada, y todos mirando pa' otro lado a ver quién se hacía el bobo."

Parloteo a lo tolimense

Se dice cuando alguien se manda una charla larguísima, medio enredada y sin rumbo, saltando de un tema a otro como si nada. Muy de sobremesa: empieza con una anécdota y acaba en la historia del barrio, la cosecha y la lechona. Te atrapa, te da risa y cuando miras el reloj ya se fue la tarde.

"Mi tía arrancó con el chisme del vecino y se pegó un parloteo a lo tolimense que terminamos hablando de la lechona, el San Juan y hasta del burro del bisabuelo."

Pegar la chiminoya

Dicho tolimense para cuando alguien pega un golpe de suerte bien inesperado y se lleva algo grande, como ganarse un premio, encontrar plata o que le salga un negocio redondo sin buscarlo. Es como decir que la vida le guiñó el ojo de la nada. Da un poquito de envidia, pero también risa.

"¿Y ese celular nuevo? Este man pegó la chiminoya en una rifa del barrio y ahora anda invitando pola y asado como si fuera millonario."

Joder la paciencia

Se dice cuando alguien te está fastidiando a lo grande, insistiendo como disco rayado o sacándote de quicio con bobadas. Es una forma bien directa y algo grosera de pedir que paren, tipo ya basta, no me joda más. En Tolima suena muy de calle y se usa cuando ya se te acabó la paciencia.

"Oiga, deje de joder la paciencia, que ya le dije tres veces que no voy a prestar la moto. Vaya y moleste a otro, ¿sí o qué?"

¡Qué vapores!

Expresión bien tolimense para soltar cuando algo te deja sorprendido, impresionado o te parece una locura. Es como decir ¡qué cosa tan berraca! o ¡no joda!, pero con ese toque de exageración, como si la situación estuviera tan intensa que hasta echara vapor. Sirve para chismes, cuentos y vueltas increíbles.

"¡Qué vapores con la prima! Dijo que iba por pan a la esquina y apareció en Ibagué con sombrero, botas y un novio nuevo, como si nada."

Cascajo

En Tolima, cascajo no es solo gravilla o piedritas. También se usa en plan cariñoso para hablar de los pelados más jóvenes de la casa o del barrio, esos que viven alborotados, inventando travesuras y metiéndose donde no los llaman. No es insulto, es más bien un apodo con ternura y paciencia.

"Vea pues, esos cascajos no se cansan, llevan toda la tarde correteando, armando bulla y jugando en la cuadra como si no hubiera mañana."

Echar carreta

En Tolima y en buena parte de Colombia, echar carreta es ponerse a hablar de más, meter cuento y soltar una historia larguísima, a veces exagerada o medio inventada, para impresionar o enredar. Puede ser charla por charla o puro bla bla para zafarse. Si te la están echando, ojo, que te quieren vender humo.

"Juan llegó tarde y empezó a echar carreta dizque porque lo paró un ovni en la vía. Todos mirándonos como: sí, claro, mijo, deje el cuento y pague la ronda."

Pasarla al pelo

Expresión bien tolimense para decir que la estás pasando buenísimo, que el plan salió redondo y no te faltó nada. Se usa cuando hubo rumba, parche o paseo y quedaste feliz, como con la vida resuelta por un rato. Es como decir la pasé una chimba, pero más suavecito y con sabor local.

"Parce, en las fiestas del pueblo la pasamos al pelo, hubo lechona, guaro y hasta terminamos cantando con el DJ como si fuéramos famosos."

Jugar al yo-yo

Se dice cuando alguien está en plan indeciso y no se decide por nada: hoy sí, mañana no, y pasado vuelve a aparecer. Va y viene como un yo-yo, sobre todo en temas de pareja, cuando te buscan, te sueltan y te vuelven a escribir como si nada. Cansa, pero es bien gráfica.

"Mano, deje de jugar al yo-yo con Juliana: hoy la invita a salir y mañana la deja en visto, así cualquiera se emberraca."

Tener la masa

En Tolima se usa para decir que alguien tiene mucha plata, que anda bien montado y le alcanza para darse gustos sin mirar tanto el precio. Es como decir que está forrado o que tiene billete de sobra. Suena bien de parche, medio envidioso pero con cariño, cuando ves a alguien gastando duro.

"Ese man cayó con tenis nuevos, iPhone y encima invitó la ronda. No joda, sí que tiene la masa el compadre."

Tocar el churo

Se dice cuando a alguien le cae una suerte inesperada, como si el universo le hubiera guiñado el ojo. Es ese golpe de fortuna que llega sin buscarlo, tipo encontrar plata, pegarse un premio o que todo le salga redondo sin sudarla. Suena bien de calle y medio envidioso, pero con risa.

"Güevón, Juan tocó el churo: iba sin un peso y de la nada le salió un camello por un contacto en la plaza. Ese man sí nació con estrella."

Carechimba

Insulto bien colombiano, bastante vulgar, para llamar a alguien bobo, fastidioso o directamente un hijueputa, según el tono. No suele ser cariñoso, más bien es para putear a alguien cuando te sacó la piedra o hizo una cagada monumental. En Tolima y alrededores se oye, pero ojo, que puede prender pelea si lo sueltas donde no es.

"¿Otra vez el carechimba de Juan dejó la guitarra en el bus? No joda, ese man vive en la luna, luego anda llorando y echándole la culpa al conductor."

Quedar jarao

Se dice cuando alguien se queda en shock, sorprendido a lo bestia o medio atontado por algo que no se esperaba. Es como quedarse tieso, con la cara de ¿qué acaba de pasar? Muy de reacción inmediata, de esas que te dejan sin palabras. Vamos, que te cae la noticia y te deja jarao un rato.

"Uy, parce, cuando el profe dijo que el parcial era hoy y yo ni había abierto el cuaderno, quedé jarao y hasta se me olvidó cómo me llamo."

Estar en la lecha

En Tolima se usa para decir que alguien anda despistado, como en las nubes, sin enterarse de lo que pasa alrededor. También vale para el que está lento, colgado o con la mente en otro lado mientras el resto está en modo acción. No es “estar en la leche”, aquí es “lecha”, y así lo sueltan tal cual.

"Parce, le estoy hablando hace rato y usted nada, ¿qué? Deje de estar en la lecha y venga que ya toca salir, que nos coge la tarde."

Ir a la tienda a cacharrear

Se dice cuando vas a la tienda solo a mirar y a curiosear, sin intención seria de comprar. Es el plan de pasar el rato, ver qué llegó, tocar cositas y, de paso, echar chisme con el tendero o con quien se atraviese. A veces sales con una gaseosa, pero la misión real era el chismecito.

"¿Qué vas a hacer hoy? Nada, voy a la tienda a cacharrear un ratico, a ver qué llegó y si el tendero suelta una buena chiva del barrio."

Dar pena

En Tolima se dice cuando alguien hace o dice algo que da vergüenza ajena, de esas situaciones que te obligan a mirar para otro lado y pensar: nooo, qué oso. Puede ser por ridículo, por intenso o por torpe, y a veces da risa, pero más de la incómoda. Se usa mucho para regañar o burlarse suave.

"Mano, Juan se puso a cantar reguetón en la misa y a hacer pasitos. Qué man tan berraco pa dar pena, yo me hice el loco y me fui por una empanada."

Estar en vaca loca

Se dice cuando quedas pelado, sin un peso, casi siempre por haberte gastado la plata en un gusto, una rumba o una compra impulsiva. Es ese momento en que miras la billetera y solo hay recibos y esperanza. Muy de andar contando monedas y prometiendo que ya no vuelves a hacer locuras.

"Me fui de compras dizque por una camisita y salí con tenis nuevos. Ahora estoy en vaca loca, tocó pedir fiado y sobrevivir con tinto hasta la quincena."

Gomoso/a

En Tolima y en buena parte de Colombia se le dice gomoso o gomosa a la persona intensa y sobreprotectora, la que se te pega como chicle y vive pendiente de ti. Te pregunta a qué horas llegas, con quién vas y si ya comiste. Puede sonar cariñoso o medio fastidioso, según el tono. Y sí, agota un poquito.

"Mi tía es re gomosa, me llama cada rato y si salgo me pide ubicación, foto y hasta el nombre del taxista."

No vale una arepa

Se usa para decir que alguien o algo no vale nada, que es malísimo, inútil o puro cuento. También aplica cuando te prometen maravillas y al final te venden humo. Es una forma bien colombiana de bajarle el ego a algo que salió chiviado o decepcionó duro. Y sí, suena más sabroso con arepa de por medio.

"Ese parlante que compraste en el centro no vale una arepa, parcero: lo prendí y sonó como radio mojada, y al otro día ya ni cargaba."

Ver como una locha

Dicho tolimense para burlarse con cariño de alguien que ve fatal o que no está pillando nada de lo que pasa. Se usa cuando alguien necesita gafas urgente, o cuando anda tan despistado que ni con letrero entiende. No es un insulto pesado, más bien una pulla de confianza entre familia o amigos.

"Mijo, póngase las gafas y deje la bobada, que está viendo como una locha y va a terminar echándole sal al tinto en vez de azúcar."

Pegarle al clavo

Se dice cuando alguien acierta de lleno, da con la respuesta exacta o le atina justo a lo que era. Es como decir que la pegó, que la leyó completica o que adivinó sin tener todas. Sirve para exámenes, chismes, negocios o cualquier cosa donde alguien se manda un acierto brutal.

"Parce, Juan le pegó al clavo con la respuesta del profe y eso que ni había estudiado, salió del salón como si hubiera ganado la lotería."

Parche en la biblioteca

Se dice con sarcasmo para burlarse de un plan que suena cero emocionante, tipo ir a estudiar o hacer tareas cuando todo el mundo está en plan rumba. Es como decir: vaya planazo, qué adrenalina. En Tolima, “parche” es el plan o el combo, y aquí se usa justo al revés, con ironía.

"¿Otra vez viernes y vos querés ir a la biblioteca a hacer cálculo? Uy sí, qué parche en la biblioteca, re intenso, llevá las onces pues."

Quedarse en la olla

Se dice cuando te quedas sin plata, pelado y contando monedas, normalmente después de un gasto grande o una racha de mala suerte. Es como admitir que el bolsillo quedó en modo supervivencia y toca apretarse duro hasta que llegue la quincena. Muy de parche y de hablar sin pena de la vaca flaca.

"Pagué el arriendo, invité las polas y encima se me dañó la moto, quedé en la olla y ahora me toca almorzar arepa con tinto toda la semana."

Darse la vuelta

En Tolima se usa para decir que te vas a dar una vuelta, o sea, salir un rato a caminar o a rodar por ahí sin plan fijo, solo para despejar la cabeza. No es que te vayas lejos ni que estés haciendo algo importante, es más bien un respiro de la rutina. Mano de santo cuando todo te tiene mamado.

"Uy, en la oficina está re pesado el cuento. Voy a darme la vuelta por el parque un ratico, a ver si se me baja el estrés y no me da la chiripiorca."

Dar la vuelta

En Tolima, decir dar la vuelta es básicamente salir a darse una rodadita: pasear por ahí sin mucho plan, ir a vitrinear, caerle a una tienda o pegarse una rumbita suave para despejar la cabeza. No es que vayas a viajar lejos, es más bien salir a respirar y que el estrés no te gane. Y sí, a veces termina en fiesta.

"Quiubo, parcero, jalemos a dar la vuelta este finde, aunque sea a la tienda por unas polas, que esa semana estuvo re pesada."

Cabeza de mango

Apodo medio cariñoso, medio de recocha, para decirle a alguien que es terco, que no cambia de idea ni a palo y se queda pegado en lo suyo. No siempre es insulto, depende del tono y la confianza. Se suelta entre amigos o familia cuando alguien se pone necio. Y sí, suena chistoso.

"Ay, cabeza de mango, deje la terquedad y vámonos pa'l río, que usted se queda discutiendo y se nos hace de noche con el sancocho."

Ser un berraco

En Tolima y en buena parte de Colombia, decir que alguien es un berraco es soltarle un piropo bien ganado. Es alguien valiente, capaz, que resuelve y no se arruga ni con el problema más pesado. También puede ser que es muy bueno en algo, tipo un crack. Suena fuerte y con orgullo, y sí, tiene su gracia.

"Se le varó la moto en plena loma, la empujó solo y todavía llegó temprano al camello. Todos: ese man es un berraco, no joda."

Estar hecho un chocorazo

Se dice de alguien que anda hecho un desastre: desordenado, despistado y con la vida patas arriba, como si no pegara una y todo se le saliera de las manos. También vale para cuando alguien llega todo revuelto, sin plan y dando tumbos. Es bien de regaño con cariño, pero igual pica un poquito.

"Vea pues a Juancho: perdió las llaves, llegó tarde y se le regó el tinto en la camisa. Ese man vive hecho un chocorazo, ni el GPS lo ubica."

Dejar mamado

En Tolima se dice cuando algo te deja pasmado, sorprendido o medio atontado, como que el cerebro se te queda en blanco y tú ahí, mirando con cara de ¿qué fue lo que pasó? Sirve para una jugada brutal, una noticia loca o alguien que se lució demasiado. Suena muy de parche, bien colombiano.

"¿Usted vio a Juanito haciendo esa voltereta triple? Me dejó mamado, yo intenté y casi me desbarato en la cancha, qué vaina tan dura."

Estar en la berraquera

En Tolima y en buena parte de Colombia se usa para decir que alguien está en su mejor momento, con toda la energía y el ánimo arriba. También vale para cuando algo está buenísimo o impresionante, tipo un plan, una fiesta o una idea. Es bien coloquial y suena a elogio con sabor a calle. Y sí, pega duro.

"Germán está en la berraquera con la banda nueva, ensayan a todo taco y hasta la vecina chismosa terminó pidiendo otra canción desde la ventana."

Sacar la guaya

En Tolima se dice cuando te pones en modo bestia y lo das todo, sin guardarte nada. Es esforzarte al máximo, apretar hasta el límite y sacar esa energía extra que no sabías que tenías. Vale para el deporte, el trabajo o cualquier reto donde toca dejarse la piel. Suena medio retador y bien motivante.

"Parce, en el torneo me tocó sacar la guaya porque esos manes venían con toda. Corrí como loco, metí dos goles y terminé reventado, pero felices con la victoria."

Ese man es un presidente

Se dice para resaltar que alguien siempre toma el mando, organiza el parche y decide qué se hace y cómo. Es como llamarlo el jefe o el que manda, pero en tono de recocha, a veces con admiración y a veces con un poquito de ironía. Vamos, el que se cree importante y pone orden.

"Íbamos pa' Melgar y el man ya tenía ruta, lista de paradas y hasta quién llevaba la hielera. Ese man es un presidente, no joda."

Estar en la última riata

Se dice cuando alguien va vestido o arreglado a la última, bien llamativo y con toda la pinta de que se metió a Instagram antes de salir. Es como ir de punta en blanco, pero con ese toque de exageración que hace que todo el mundo voltee a mirar. En Tolima suena bien de parche.

"¿Usted vio a Wilson en San Pedro? Llegó en la última riata, con chaqueta fosforescente, gafas oscuras y hasta perfume pa’ tumbar zancudos."

Estar como tamal en olla

Se dice cuando alguien está sudando a chorros o sofocado por el calor, como si lo hubieran metido a cocinar. Es la típica imagen del tamal en la olla, hirviendo y echando vapor, y tú igual, pegajoso y sin aire. Sirve para quejarse del clima o de una corrida que te dejó vuelto nada.

"Salí a hacer una vuelta al mediodía en Ibagué y quedé como tamal en olla, chorreando y buscando sombra como loco."
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