Se dice cuando alguien se manda una charla larguísima, medio enredada y sin rumbo, saltando de un tema a otro como si nada. Muy de sobremesa: empieza con una anécdota y acaba en la historia del barrio, la cosecha y la lechona. Te atrapa, te da risa y cuando miras el reloj ya se fue la tarde.
"Mi tía arrancó con el chisme del vecino y se pegó un parloteo a lo tolimense que terminamos hablando de la lechona, el San Juan y hasta del burro del bisabuelo."