Se dice cuando vas a la tienda solo a mirar y a curiosear, sin intención seria de comprar. Es el plan de pasar el rato, ver qué llegó, tocar cositas y, de paso, echar chisme con el tendero o con quien se atraviese. A veces sales con una gaseosa, pero la misión real era el chismecito.
"¿Qué vas a hacer hoy? Nada, voy a la tienda a cacharrear un ratico, a ver qué llegó y si el tendero suelta una buena chiva del barrio."