Se dice de alguien que está totalmente desorientado, sin cachar nada, como dando jugo sin rumbo. Sirve para cuando te tiran una explicación, llegas a un lugar nuevo o te cambian el plan y quedas mirando al techo. Es bien de talla y un poco cruel, pero pinta perfecto ese estado de no saber ni por dónde empezar.
"Lo mandaron a comprar al súper con una lista y volvió con puras cosas raras, andaba más perdido que el marido de la coja y ni cachó dónde estaba el pasillo."