En Tolima se dice cuando te pones en modo bestia y lo das todo, sin guardarte nada. Es esforzarte al máximo, apretar hasta el límite y sacar esa energía extra que no sabías que tenías. Vale para el deporte, el trabajo o cualquier reto donde toca dejarse la piel. Suena medio retador y bien motivante.
"Parce, en el torneo me tocó sacar la guaya porque esos manes venían con toda. Corrí como loco, metí dos goles y terminé reventado, pero felices con la victoria."