En Panamá se usa para decir que alguien está armando tremendo escándalo, metiendo bulla y moviendo el ambiente, casi siempre en una fiesta o rumba. Es ser el que más se nota, el que no se queda quieto y quiere prender a todo el mundo. A veces cae bien porque anima, pero también puede ser medio intenso, la verdad.
En Meta se usa para decir que uno sale a dar vueltas sin mucho plan, a ver qué cae, como a cazar plan, ligue o parche. Es merodear con actitud relajada pero avispada, muy de salir a tantear el ambiente. Suena fino, pero en el fondo es puro rebusque social con estilo de lobo callejero.