Es una manera castiza de decir que alguien está siendo molesto o insistente. Vamos, cuando te incordian tanto que tu paciencia se esfuma como churros en domingo.

"Marta, deja ya de dar la lata con tu serie favorita, que esta tarde no me pienso mover del sofá."

Se dice cuando alguien es un plomo, súper insistente o está todo el rato molestando con lo mismo. ¡Pesado, aléjate ya!

"Cacho que el Nico me dio la lata toda la tarde con su cháchara de fútbol... ¡No hay quien lo aguante!"

Expresión para cuando alguien insiste tanto, habla sin parar o molesta de forma pesada que ya te tiene chato. Es como un ruido de fondo que no se apaga nunca y te taladra la cabeza. Se usa para marcar límite y decir basta, aunque a veces también se dice con cariño, según el tono y la confianza.

"Loco, anoche el Nacho me dio la lata tres horas con su ex, yo solo quería ver el partido y comer sopaipillas tranquilo."

Se dice cuando alguien está dando la tabarra, molestando o insistiendo pesado con un tema, una petición o una historia que ya cansa. No tiene por qué ser entre colegas ni con teorías locas, vale para cualquier situación. En Sevilla te lo sueltan con arte cuando ya estás saturado y quieres paz.

"Quillo, deja ya de dar la lata con lo del trueque, que no voy a pagar el alquiler con macetas. Pide una tapa y relájate, miarma."

Se dice cuando alguien está molestando, dando la tabarra o incordiando sin parar. Puede ser con quejas, preguntas pesadas, bromas repetidas o montando numerito. No va de cantar borracho en concreto, aunque también puede encajar si estás fastidiando al personal. Es de las típicas que sueltas cuando ya no puedes más.

"Tío, dile a Jordi que deje de dar la lata con el karaoke, que lleva tres canciones y ni una se sabe. La peña quiere cenar tranquila, no sufrir un concierto gratis."

Se dice cuando alguien te está molestando o dando la brasa sin parar: insistiendo, pidiendo, interrumpiendo o poniéndose pesado con cualquier tema. Es de las de toda la vida y vale para amigos, familia o curro. No es un insulto gordo, pero deja claro que ya te tienen frito. Y sí, se usa muchísimo.

"Tío, deja de dar la lata con lo del grupo de WhatsApp, que estamos cenando tranquilos y tú venga a mandar audios eternos."

Se dice cuando alguien te está molestando, insistiendo o dando la brasa sin parar, ya sea con preguntas, quejas o el mismo tema una y otra vez. Vamos, que no te deja en paz y te saca de quicio. Es bastante común en toda España, no solo en Zaragoza, y se usa en plan cotidiano.

"Patricia, llevas dos horas dando la lata con lo buenazo que es tu nuevo jefe. ¿Qué pasa, que le vas a hacer un altar en la oficina o qué?"

Se dice cuando alguien te está molestando o incordiando sin parar, normalmente con quejas, preguntas pesadas o historias repetidas que no le importan a nadie. Es ese tipo de persona que no pilla la indirecta y sigue, sigue y sigue. Muy de diario, y cuando te lo hacen, dan ganas de desaparecer un rato.

"Marina se plantó en el mercado y no paraba de dar la lata con el salseo de Pepe, que si la aventura, que si no sé qué. Yo solo quería comprar naranjas y pirarme."

Se dice cuando alguien está molestando, incordiando o dando la brasa, normalmente con algo repetitivo: preguntas, quejas, mensajes, ruiditos o insistencia pesada. Es de las típicas para soltarle a alguien un “ya, ya” con cara de paciencia. No es súper insulto, pero deja claro que te está sacando de quicio.

"Tío, deja de dar la lata con el altavoz a todo volumen, que estamos cenando tranquilos y tú con reggaetón del 2007 a tope, qué castigo."

Se usa cuando alguien está dando la tabarra, molestando o insistiendo pesado con algo, ya sea con preguntas, quejas o historias que no vienen a cuento. Vamos, que no te deja en paz ni un minuto y te tiene frito. Es bastante común en todo el español, pero en Canarias también se suelta mucho.

"Miguel, deja de dar la lata con el viaje a La Palma, mi niño, que llevas media hora y ya me tienes frito. Ponte a picar algo y déjanos ver la tele tranquilos."

Se dice cuando alguien está de pesado, molestando o insistiendo con algo hasta que te saca de quicio. Vamos, que no te deja en paz ni un segundo. Vale para amigos, familia o el compa que no capta indirectas. No es súper grosera, pero sí lleva ese tonito de ya párale, ¿no?

"No manches, ya deja de dar la lata con que vayamos a tu casa, mejor vámonos por unas chelas y se arma tranqui."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!