En Guinea Ecuatorial llamar a alguien mangue es decir que es un tipo con suerte brutal, que siempre se sale con la suya y consigue lo que quiere sin que sepas muy bien cómo lo hace. Puede ser por labia, por enchufe o porque el universo le tiene cariño. Y hay que admitir que a veces da un poco de envidia.
En Guinea Ecuatorial se usa para hablar de alguien muy apañado, que siempre encuentra la forma de resolver cualquier lío con lo que tenga a mano. Es como el colega manitas del grupo, medio MacGyver tropical, medio brujo del bricolaje casero. A veces también se dice con un punto de admiración, porque el mangue siempre se saca algo de la manga.