Dar la lata

Es una manera castiza de decir que alguien está siendo molesto o insistente. Vamos, cuando te incordian tanto que tu paciencia se esfuma como churros en domingo.

"Marta, deja ya de dar la lata con tu serie favorita, que esta tarde no me pienso mover del sofá."

Cerdaco

Apodo cariñoso y desenfadado para referirse a una persona que vive la vida sin preocuparse demasiado por las apariencias o los buenos modales. Suele usarse entre amigos para echar unas risas.

"¡Míralo al Mateo, comiéndose un kebab en mitad de la Gran Vía como si fuera su salón! Eres un cerdaco de manual."

Irse de jaras

Expresión muy castiza de Madrid para hablar de salir a tomar cañas, vinos y tapas con la peña, normalmente sin mirar el reloj y alargando la noche más de la cuenta. Es como decir que te vas de juerga tranquila pero que se puede liar parda. Suena a barrio, a terraza y a risas hasta tarde, que siempre entra bien.

"Tía, hoy curro poco y cobro menos, pero me da igual, esta noche nos vamos de jaras por La Latina y que nos echen de la última tasca que cierren"

Liarla parda

Expresión muy castiza para decir que alguien ha montado un follón importante, ha complicado algo sencillo o ha provocado un pequeño desastre que se va de madre. Se usa cuando una situación normal acaba convertida en culebrón por culpa de alguien que se viene arriba. Y hay que admitir que, bien usada, tiene bastante gracia.

"Tío, solo era ir a por una caña y volver, y has acabado liándola parda con el camarero, con la cuenta y con media terraza mirando el numerito."

Estar como un cencerro

Se usa para decir que alguien está muy loco o se comporta de forma rarísima, como si se le hubiera ido la olla del todo. Es un clásico del castellano castizo, muy de comentar al colega que hace cosas sin sentido. No es técnico ni nada, pero oye, describe bastante bien a la peña que va por la vida desatada.

"Mi vecino se pasea por el portal en bata cantando villancicos en agosto, ese pavo está como un cencerro, te lo juro."

Fresquete

Forma coloquial para decir que hace fresquito, que no es un frío polar pero tampoco vas en manga corta tan tranquilo. Es ese punto en el que te haces el duro, sales sin abrigo y a los diez minutos estás arrepentidísimo. Muy de Madrid en entretiempo, y la verdad es que suena bastante simpática.

"Tú diciendo que en septiembre aún es verano y ahora vas con los brazos cruzados, castañeteando dientes, que hace un fresquete madrileño que ni en la sierra"

Flipe

Se usa para decir que algo es tan increíble, loco o sorprendente que te deja con la boca abierta y el cerebro dando volteretas. Puede ser bueno o malo, pero casi siempre va en plan positivo, como cuando algo te vuela la cabeza. Es muy de colegas madrileños flipados, y hay que admitir que suena bastante contundente.

"Tía, el after de anoche fue un flipe, acabamos bailando con un mimo, un perro con gafas de sol y un DJ que pinchaba desde el móvil"

Masa

En Madrid se usa para hablar de un montón de gente junta, apelotonada, como un bloque humano que lo ocupa todo. Puede sonar un poco despersonalizado, como si fueran solo bulto, pero también transmite fuerza colectiva y ambiente de jaleo. Vamos, que cuando hay masa sabes que aquello está petado y que algo gordo se cuece.

"Tía, salí del curro y en Gran Vía había una masa que flipas, entre turistas, manifestación y gente de compras casi me pierdo del agobio."

Ir hecho un cromo

Se dice cuando alguien va vestido de forma muy llamativa, hortera o recargada, con colores chillones y prendas que no pegan ni con cola. La idea es que parece un dibujo exagerado, como de estampita antigua o anuncio cutre. A veces da risa, a veces da pena, pero desde luego discreto no es.

"Tía, cuando ha entrado tu primo con la americana fosforita, los zapatos plateados y esos pelos de punta, he pensado que iba hecho un cromo de feria total."

Decorar la cueva

Expresión que se usa para hablar de montar bien una fiesta en casa, como si estuvieras tuneando tu guarida para un botellón fino. Es preparar el salón con luces, música, bebida, picoteo y todo el tinglao para que la peña entre y diga que aquello parece un after. Y oye, cuando se decora bien la cueva, la noche promete.

"Hermano, este finde decoramos la cueva en mi piso de Lavapiés: tiramos el sofá pa un lao, colgamos luces locas, pillamos birras baratas y que se venga hasta el vecino del quinto si hace falta."

Vete a freír espárragos

Expresión clásica para mandar a alguien a paseo cuando está dando la lata, pero sin llegar al insulto gordo. Es como decir que se aparte un rato y te deje en paz, con ese puntito de mala leche juguetona muy castiza. Suena menos bruto que otras formas de echar a alguien, aunque el mensaje va clarito.

"Tía, llevas toda la tarde preguntando por tu ex, estás pesadísima, vete a freír espárragos y ponte otra cosa en la cabeza, que me tienes ya loca perdida."

Tener maíz en el tarro

Se usa para decir que alguien está un poco pirado, que no rige del todo o que le faltan un par de tornillos. Es como decir que la cabeza no le funciona muy bien y que vive en su propio mundo raro. No es súper ofensivo, pero tampoco es un piropo, aunque hay que admitir que suena bastante gracioso.

"Tía, el Javi se ha presentado a la entrevista en pijama de dinosaurio y con gafas de sol, ese chaval tiene maíz en el tarro fijo."

Estar todavía a las uvas

Se usa para decir que alguien va con retraso mentalmente, que sigue en modo vacaciones y no se entera bien de lo que pasa a su alrededor. Es como ir desfasado respecto al resto, medio dormido o empanado. Muy típica cuando vuelves de un puente largo y tu cerebro aún está en la playa, cosa que pasa más de lo que admitimos.

"Carlos sigue todavía a las uvas, ha mandado el informe del mes pasado, ha llamado al jefe por el nombre del ex y ha intentado fichar pasando la tarjeta del metro por la máquina del café."

Estar de estadio

Decir que alguien está de estadio en Madrid es una forma muy castiza de decir que está a tope de emoción, como si estuviera viviendo una final de Champions en el Bernabéu. Se usa cuando la peña se viene arribísima, grita, salta y se mete tanto en el momento que parece que está en un estadio lleno. Y oye, tiene su punto.

"Tía, cuando le dije que había aprobado todas con nota se puso de estadio, empezó a chillar en el metro y casi nos echan por montar el espectáculo."

Jarrón

En el habla madrileña se llama jarrón a la persona que está presente pero no pinta nada, como un florero humano que solo ocupa sitio. Puede ser en el curro, en una fiesta o en cualquier plan donde está por compromiso y no aporta ni conversación ni ayuda. Es un poco cruel, pero hay que admitir que a veces describe a gente muy bien.

"Tía, ayer salimos por Malasaña y vino el Dani, pero fue un jarrón total, ni hablaba ni bailaba ni nada, solo mirando el móvil toda la noche."

Pirarse el canelo

Expresión muy castiza de Madrid que se usa para decir que alguien se larga de un sitio, normalmente sin avisar y con bastante poca ceremonia. Es como hacer la bomba de humo cuando la cosa está sosa, rara o ya no apetece nada seguir ahí. Suena graciosa, un poco viejuna, pero sigue teniendo su encanto cañí.

"Tío, cuando vi que en la fiesta solo quedaban tres zombis bailando reguetón lento, me piré el canelo y me fui a por un bocata de calamares a Sol."

Chapurrear

En Madrid se usa para cuando hablas un idioma a medias, con cuatro palabras mal puestas, pero con un desparpajo que ni el C1. Es ese momento en el que mezclas español, inglés, gestos y fe absoluta en que te van a entender. No es hablar bien, es sobrevivir lingüísticamente, y oye, a veces hasta funciona.

"Tía, yo de francés ni papa, pero en París me puse a chapurrear con acento de Vallecas, cuatro palabras mal dichas y mucho gesto, y al final el camarero hasta me invitó a un café"

Darle al grande

Se usa para hablar de salir de fiesta a lo bestia, con ganas de liarla y sin mirar mucho el reloj ni la cartera. Es cuando decides que esa noche va a ser legendaria, aunque al día siguiente te arrepientas un poco. Muy de colegas que se calientan por WhatsApp y acaban cerrando el garito.

"Tía, el viernes cobramos, así que nos vamos a Lavapiés y a Malasaña a darle al grande hasta que nos echen de todos los bares."

Darse un rayo

Expresión madrileña para decir que alguien sale corriendo a toda leche, tan rápido que parece que deja chispas por donde pasa. Se usa cuando alguien pega un sprint épico para pillar el bus, escapar de un marrón o llegar a tiempo a algo. Y oye, suena a superhéroe de barrio, que siempre suma puntos.

"He visto que llegaba el metro y me he dado un rayo por el andén, casi me estampo con la señora del carrito pero he entrado de milagro"

Ir a pastar

Se usa para decir que alguien se va por ahí a desconectar, vaguear o hacer el cabra sin preocuparse mucho por las responsabilidades. Puede ser irse de fiesta, de escapada o simplemente desaparecer del mapa un rato. La imagen es como la de las vacas en el campo, a su bola, y la verdad es que la metáfora tiene su gracia.

"Tía, esta semana paso de estudiar, voy a pastar por Malasaña todas las noches y que le den a los apuntes hasta nuevo aviso."

Ser un perchas

Se usa para hablar de alguien muy delgado, tan flaco que parece un perchero con patas. Es de esas expresiones de barrio que suenan un poco cabronas pero se dicen con cariño entre colegas. Vamos, que al notas le pones una chaqueta encima y ni se queja porque casi ni ocupa espacio.

"Tía, el Dani está tan canijo que cuando vino a la pachanga le dije que se pusiera en la banda a ver si al menos hacía de perchas pa' las sudaderas."

Mazo de

Expresión muy típica de Madrid para decir que algo es mucho o muy intenso, como cuando algo se te va de las manos. Se usa sobre todo entre colegas jóvenes para exagerar, en plan mazo de frío, mazo de hambre o mazo de peña. Es de esas expresiones que te delatan de madrileño al segundo, y la verdad es que tiene su encanto.

"Tío, ayer en la fiesta había mazo de peña, la música estaba mazo de alta y acabé mazo de reventado llegando a casa a las seis."

Chocarse con un pijo

Se usa cuando te cruzas con alguien muy pijo, de estos que van planchados hasta las cejas, con ropa de marca y actitud de anuncio. No hace falta que haya choque literal, es más bien encontrarte de frente con un espécimen de postureo máximo. Y oye, a veces es como ver un documental de fauna urbana.

"Iba por Gran Vía medio sopa y casi me choco con un pijo con náuticos, jersey al cuello y gafas de sol aunque estuviera nublado, parecía influencer de manual."

Pedir peras al olmo

Se usa cuando alguien espera algo totalmente imposible o muy poco realista, como confiar en que el colega más desastre llegue puntual o que tu jefe te suba el sueldo sin motivo. Viene de la idea de pedirle a un olmo que dé peras, algo que no va a pasar ni de coña. Es una expresión muy castiza y bastante gráfica.

"¿De verdad piensas que Juanito va a estudiar un domingo por la tarde con resaca? Estás pidiendo peras al olmo, tronco, ese ya ha fichado con el sofá para todo el día."
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!