Se dice cuando alguien queda muy mal parado, sin plata, sin opciones o metido en un lío del que no sabe cómo salir. También vale para cuando te dejan tirado o te va fatal y quedas hecho polvo. Es bien coloquial y suena fuertecito, pero describe perfecto ese momento en que la vida te da un revolcón.
Se dice cuando alguien queda vuelto nada: sin plata, sin opciones y con un problemón encima. Es como tocar fondo, quedar endeudado o metido en un lío que no se ve por dónde se arregla. En Colombia suena bien crudo, como para decir: ya valió, le tocó duro y le quedó grande la vuelta.