Dicho tolimense para burlarse con cariño de alguien que ve fatal o que no está pillando nada de lo que pasa. Se usa cuando alguien necesita gafas urgente, o cuando anda tan despistado que ni con letrero entiende. No es un insulto pesado, más bien una pulla de confianza entre familia o amigos.
"Mijo, póngase las gafas y deje la bobada, que está viendo como una locha y va a terminar echándole sal al tinto en vez de azúcar."