Se dice cuando alguien se va, se larga o arranca de golpe, como un avión despegando. Puede ser literal, pero casi siempre es figurado: salir pitando de un sitio, escapar de un problema o decidir que ya fue y mejor te vas. Suena bien gráfico y queda de lujo para cortar la conversación sin drama.
"Ya empezó el jefe con su charla eterna y encima se fue la luz. Yo miré a mi causa y le dije: ya fue, levantamos vuelo y nos vamos por unas salchipapas."