Expresión canaria para soltarle a alguien, con confianza, que se ha quedado con algo que no era suyo o lo ha pillado sin pedir permiso. No va de robo serio, más bien de caradura simpático o de cogerlo prestado a lo loco. Se dice medio en broma, como regañando pero con risas.
"Chacho, ta' cucho el cargador que dejé en el curro. Te lo llevaste pa' tu casa y ahora estoy aquí tieso, tráemelo mañana, ¿eh?"