En Tolima y en buena parte de Colombia, decir que alguien es un berraco es soltarle un piropo bien ganado. Es alguien valiente, capaz, que resuelve y no se arruga ni con el problema más pesado. También puede ser que es muy bueno en algo, tipo un crack. Suena fuerte y con orgullo, y sí, tiene su gracia.
"Se le varó la moto en plena loma, la empujó solo y todavía llegó temprano al camello. Todos: ese man es un berraco, no joda."