En Tolima, decir dar la vuelta es básicamente salir a darse una rodadita: pasear por ahí sin mucho plan, ir a vitrinear, caerle a una tienda o pegarse una rumbita suave para despejar la cabeza. No es que vayas a viajar lejos, es más bien salir a respirar y que el estrés no te gane. Y sí, a veces termina en fiesta.
En Tucumán decir que algo da la vuelta es cuando la situación se da vuelta de golpe y queda todo patas para arriba. Puede ser una charla que se pone tensa, un partido que se revierte o un plan que se complica de la nada. Es como que el asunto se descontrola o cambia de rumbo sin que nadie lo vea venir, y la verdad es que pasa seguido.
En Coahuila se usa para decir que vas a salir a pasear sin rumbo muy fijo, casi siempre en carro, con música a todo volumen y echando chisme con los compas. No es ir a un lugar concreto, es más bien rodar por la ciudad para matar el tiempo, ver qué se arma y despejar la cabeza un rato.