Estar vitrineando
Se usa cuando alguien entra a tiendas o recorre centros comerciales solo a mirar, sin plata o sin ganas reales de comprar nada. Es como hacer turismo entre vitrinas, soñando con lo que uno se compraría si el bolsillo ayudara. Muy de ir a pasear, criticar precios y antojarse gratis, que también tiene su encanto.
¡Qué chiva!
Se dice cuando algo te parece buenísimo, muy bacano o simplemente una nota. Es una forma bien colombiana de soltar un piropo a una cosa, un plan o una idea. No va de cabras ni de zoológico, es pura emoción positiva. Si te sale del alma, suena más real que decir “qué increíble”.
Empezar la guachafita
Se dice cuando ya va a arrancar el desorden bueno: el relajo, la broma, la rumba o la parranda. Sirve para anunciar que se acabó la seriedad y que la cosa se va a poner sabrosa, con música, chistes y gente hablando duro. Es bien de parche y de ambiente fiestero.
Rincón del paisa
Se dice para hablar de un rinconcito bien paisa, de esos que se sienten como casa: acogedor, familiar y con olor a tinto recién hecho. Puede ser la sala de la abuela, una fonda o un cafecito donde te atienden con cariño y algo pa’ picar. Es pura nostalgia con acento montañero, y eso siempre pega duro.
Ser un yogur
En Caldas se le dice a alguien que es joven, fresco y con pinta de estar en su mejor momento, como recién salido de la nevera. Suele llevar un toque de coqueteo o de admiración, tipo “ese man está como para foto”. No es que sea atrevido siempre, más bien que se ve juvenil y llamativo. Y sí, suena chistoso.
Estar en la mala
Se usa para decir que alguien anda en una mala racha: sin plata, con mala suerte o con problemas que se van juntando. Es como estar en modo supervivencia, todo sale torcido y hasta el universo te mira raro. Muy de parche para contar que estás regular tirando a mal, sin sonar tan dramático.
Parchear
En Colombia se usa para decir que vas a pasar el rato con la gente, sin tanto protocolo ni planazo. Es quedar a relajar, charlar, tomar algo, poner música o armar una vuelta tranquila. Puede ser en una casa, en el parque o donde caiga. Si alguien dice “vamos a parchear”, ya sabes que pinta buen ambiente.
Estar alborotado como un ventarrón
Se dice de alguien que anda hiperactivo, inquieto y haciendo bulla, como si lo empujara un ventarrón de esos que levantan polvo y desordenan todo. Vale para niños, parceros acelerados o cualquiera que no se queda quieto ni cinco segundos. No es insulto heavy, pero sí una forma bien gráfica de decir: bájele dos.
Charlar de costalado
Se dice cuando alguien se pone a hablar y hablar sin freno, como si tuviera el motor pegado. Suele salir en la esquina, en la tienda o en reuniones donde el chisme manda y el tiempo se va volando. No es una charla seria, es más bien de parche, de risa y de puro cuento.
Estar en la flor de la papa
Se dice cuando alguien está en su mejor momento: se ve bien, anda con toda la energía o le está yendo de maravilla. Es como decir que está en su prime, pero con sabor caldense y un toque de recocha. Aplica tanto para pelados como para gente mayor que todavía da sopa y seco.
Niñera
En Caldas se suelta niñera para vacilar a alguien cuando mete la pata en algo facilito, como un descuido bobo o una torpeza de principiante. Es más burla que insulto, tipo decirle infantil o novato. Y sí, nada que ver con la niñera de verdad que cuida pelados, no se me enrede.
Pegarse la tragada
En Caldas y por ahí en Colombia se dice cuando alguien se enamora o se encapricha durísimo de otra persona. Es como quedar tragado, con la cabeza en las nubes y el corazón haciendo bulla. Puede ser amor real o puro gusto intenso, pero la idea es la misma: te dio fuerte y se te nota.
Hablar hasta por los codos
Se dice de alguien que habla muchísimo, sin filtro y sin parar, como si las palabras le salieran hasta por los codos. Vale para el que se emociona y se embala, o para el que te suelta cháchara de cualquier cosa, hasta del clima. No es insulto fuerte, pero cansa sabroso.
Estar en el cielo
Se dice cuando alguien está feliz a más no poder, encantado o en plan extasiado, como si estuviera flotando. Es esa sensación de que todo te salió redondo y no te cabe más alegría en el cuerpo. No es literal, claro, pero suena bonito y queda perfecto para exagerar un buen momento.
Estar en la nota
En Caldas se dice cuando alguien está metido en el parche y en el mood, disfrutando la vuelta con buena energía. Es estar prendido, relajado y conectado con el ambiente, como que todo está fluyendo y uno no quiere que se acabe. Suena muy de rumba, pero también aplica a cualquier plan que esté una chimba.
Escalar el guaro
Se dice cuando alguien le da durísimo al aguardiente y va subiendo de nivel en la fiesta, cada trago más prendido que el anterior. Es como pasar de estar tranquilo a volverse el alma de la rumba en cero coma. Muy de parche, de guaro y de terminar cantando a grito herido.
¡Ojo al parche!
Se dice para avisar a alguien de que ponga atención, que esté pilas, porque viene algo importante, raro o que puede dar problema. Es como soltar un “pendiente pues” antes de que pase algo. Suena muy de calle y sirve tanto para un chisme jugoso como para una advertencia seria.
Rendir el caldo
Se dice cuando alguien “estira” la comida, sobre todo el caldo o la sopa, echándole más agua para que alcance para más gente. Por extensión, también vale para cualquier cosa que intentas hacer rendir al máximo, como el tiempo, la plata o un proyecto. Muy de casa, muy de supervivencia cotidiana.
Dar papaya
En Colombia se dice cuando te expones innecesariamente y le dejas la oportunidad servida a alguien para que te pase algo malo, sobre todo que te roben o te tumben. Vamos, que es ponértela fácil al vivo de turno. Si dejas el celular regalado y te lo vuelan, estabas dando papaya.
Dar lora
Se dice de alguien que se pone a hablar y hablar sin parar, normalmente con el mismo cuento repetido hasta cansar. Es como dar la lata, pero con sabor bien colombiano, de esos que te dejan con la cabeza sonando. Sirve para quejarse con humor de la gente intensa que no suelta el tema ni a palo.
Echar rulos
En Caldas se dice cuando te vas a dormir o a pegarte una siesta bien sabrosa, de esas que te dejan como nuevo. Es descansar a lo grande, normalmente después de un día pesado, y desconectar del mundo un rato. Suena casero y muy de por acá, como plan: hoy no existo, estoy echando rulos.
Estar enguayabado
Se dice cuando amaneces con una resaca brava después de una farra pesada. No es solo estar trasnochado, es ese combo de dolor de cabeza, estómago revuelto y cero ganas de existir. Muy de parche y de fiesta, sobre todo cuando te pasas con el guaro. Y sí, al otro día te arrepientes.
Pegarle una lavada
Se dice cuando te vas a dar una ducha rápida o un “bañito” express para quedar presentable, sobre todo después de sudar como loco o antes de salir. Es muy de parche: no es un baño de spa, es quitarse el olor a cancha y quedar listo pa’ la vuelta. Práctica y bien de calle.
Ser una chimba
En Colombia se usa para decir que algo o alguien está brutal, que es buenísimo, una nota. Puede ser un plan, una persona, un lugar o hasta un objeto. Es un piropo bien de parche, de esos que sueltan los panas cuando algo les encantó. Ojo, según el tono también puede sonar vulgar, pero en buena es puro elogio.
Efecto guaro
Se dice cuando el aguardiente te pega y de repente te crees el rey de la pista, el más pinta y el más suelto de cadera. Con dos tragos ya te sale el paso prohibido, te animas a cantar y a coquetear como si fueras famoso. A veces queda épico, a veces da pena ajena. Así es el guaro.
Estar más perdido que un aguacate en Caldas
Se dice cuando alguien está perdidísimo, desorientado o fuera de lugar, sin saber qué hacer ni pa’ dónde coger. La gracia es imaginar un aguacate en Caldas, tierra cafetera por excelencia, como si no pintara nada ahí. Sirve para vacilar a un amigo cuando anda en la luna y no da pie con bola.
¡Qué guámbaro!
Expresión caldense para soltarle un piropo a alguien que se manda una jugada brillante. Se usa cuando alguien sorprende por su ingenio, su maña o su creatividad, como diciendo que es un crack y se las sabe todas. Va con admiración y un toque de asombro, de esos que salen en la finca sin pensarlo.
Ñeco
En Caldas se dice ñeco para algo que está dañado, chueco o que funciona a medias, bien hechizo y medio chapucero. Sirve para un aparato, una bici, una puerta o hasta un plan que salió regular. Es de esas palabras que suenan chistosas, pero cuando algo está ñeco, te toca sufrirlo.
Andar en el filo
Se dice de alguien que vive al límite, metiéndose en planes peligrosos o tomando decisiones medio locas, como si caminara por el borde de un cuchillo. No es solo “ser valiente”, es tener ese gusto por el riesgo que a veces termina en susto o en problema. En Caldas se suelta mucho para regañar con cariño.
Pegarse la enfiestada
Se dice cuando alguien se va de fiesta sin freno y se queda rumbiando hasta que amanece. Suele implicar música a todo taco, parceros, traguitos y cero ganas de irse pa' la casa. Es como meterle turbo a la rumba y al otro día quedar con ojeras, pero feliz.
Pacharquiarse
Verbo bien de parche para decir que te quedas dormido a lo bestia, normalmente después de una rumba o un festejo pesado. No es una siestica elegante, es caer rendido, apagarte y no responder ni al grupo de WhatsApp. Se usa cuando el cuerpo ya dijo “hasta aquí” y te desconectas sin culpa.
Abrir la jeta
Se dice cuando alguien se pone a hablar sin medir consecuencias, suelta lo primero que le pasa por la cabeza y termina armando el alboroto. Puede ser por chismoso, por bocón o por bruto, y casi siempre deja a alguien picado o a todos riéndose. Es como no saber cuándo quedarse callado, pero con sabor bien de calle.
Tener un chorro de pensamientos
Se dice de alguien que no para de pensar en voz alta o de soltar ideas una detrás de otra, como si tuviera el cerebro en modo manguera. Puede ser por emoción, nervios o pura habladera. No siempre es malo, pero a veces cansa porque no deja meter ni una palabra.
Deja de dar tabique
Se dice cuando alguien está jodiendo la paciencia con insistencia: que si habla y habla, que si insiste, que si no suelta el tema. Es como pedirle que pare la cantaleta y deje de fastidiar, porque ya está dando mucho tabique. Muy de parche, para cortar a alguien sin ponerse fino.
Echarse el rezo
En Caldas se dice para hablar de pegarse una siesta rica, normalmente después de almorzar, como si te fueras a rezar pero en realidad te vas a dormir sabroso. Es una forma medio pícara y muy de casa de justificar el sueño post comida. Si te lo dicen, ya sabes que desaparecen un rato.
Empapelao
Se dice de alguien que está metido en líos hasta el cuello, sobre todo por deudas, cuentas atrasadas o problemas legales. Vamos, que lo tienen lleno de papeles, cobros y vueltas, y no ve la salida. En Caldas se suelta mucho cuando alguien se puso a fiar, a pedir prestado o a firmar sin pensar.
Estar enguayabado
Se dice cuando amaneces con un guayabo de los bravos después de una rumba pesada. O sea, resaca con dolor de cabeza, náuseas, sed y cero ganas de existir. En Caldas y por ahí es súper común soltarlo para avisar que hoy no rindes ni pa’ saludar. El guayabo no perdona, mijo.
Lavar el coco
Se dice cuando alguien te come la cabeza, te manipula o te intenta convencer a punta de cuento, a veces con ideas raras o medio conspiranoicas. Vamos, que te están metiendo cosas en la cabeza hasta que dudas de lo obvio. En Caldas se oye tal cual, y sirve tanto para parejas como para amigos intensos.
Andar en satélite
Se dice de alguien que anda distraído, colgado o en Babia, como si estuviera orbitando por ahí y no aterrizara en la conversación. Es la típica frase para el que no pone cuidado, se pierde en sus pensamientos y responde tarde o cualquier cosa. Suena regañón, pero también tiene su gracia.
Quedarse en la olla
Se dice cuando alguien se queda en blanco, se traba o no entiende nada de lo que está pasando. Es como si el cerebro se apagara y te quedaras mirando al vacío, sin una sola idea decente. Muy de parche para burlarse con cariño cuando alguien anda perdido o lento.
Ese man es un aguacate
Se le dice a alguien que por fuera se ve duro, serio o medio amargado, pero por dentro es un pan de Dios. Como el aguacate, cáscara firme y corazón blandito. En Caldas suena muy de parche para bajar la tensión y decir: tranqui, ese man no muerde, solo tiene cara de pocos amigos.
Estar en la jugada
Se dice cuando alguien está al tanto de lo que pasa, entiende la movida y no lo cogen fuera de base. También vale para el que es avispado y se anticipa, el que ya tiene el dato antes de que lo suelten. Muy de parche y de chisme bien manejado. Si no estás en la jugada, te quedas mirando.
Vivir sabroso
Se dice cuando estás en modo disfrutar la vida sin afán ni drama, gozándote lo simple: un cafecito, una buena conversa, música suave y cero estrés. Es como declarar que hoy la vida te está tratando bonito y tú te dejas querer. Suena muy de acá y da ganas de bajar el ritmo y sonreír.
Todo bien, todo correcto
Frase para decir que todo va en orden, sin líos y con la cabeza tranquila. Se suelta mucho cuando te preguntan cómo vas o cómo va la cosa, y tú estás parchado, sin estrés. También puede sonar a respuesta automática, como de no me jodan que hoy estoy bien. Simple, efectiva y bien colombiana.
Tocar café
En Caldas, decir que vas a tocar café es quedar para tomarte un cafecito bien hecho, pero el plan real es parchar, rajar un rato y ponerse al día con el chisme. No es ir a trabajar al cafetal, es más bien una excusa deliciosa para conversar, reírse y alargar la tarde como se debe.
Estar en la flor
Se dice cuando alguien está en su mejor momento, en la buena racha, como si todo le saliera redondito. Anda con suerte, con energía y hasta con pinta de que el universo le hace barra. En Caldas suena a elogio con envidia sana, de esos que uno suelta cuando el otro está volando alto.
Pegarse el partido
En Caldas se dice cuando alguien se mete una jornada larga de fiesta, rumba o plan intenso, de esos que arrancan temprano y terminan cuando ya no te dan las piernas. Es como pegarse una maratón de farra sin misericordia. Se usa con orgullo y con un poquito de arrepentimiento al otro día, obvio.
Sentir la parchada
Expresión bien paisa para decir que estás en la buena, parchado de verdad: relajado, sin afán, disfrutando el plan y la compañía. Es como entrar en modo tranquilidad total, ya sea en la finca, en el parque o tirado en la sala con música. Si hay cafecito y charla, mejor todavía.
Ahí pásala melo
Frase bien colombiana para decirle a alguien que se relaje, que no se enrede la vida y que disfrute el plan. Es como un “tranquilo, todo bien” pero con sabor a parche, música y risas. Se suelta cuando alguien anda estresado o amargado y tú lo quieres bajar a tierra.
Botar la casa por la ventana
Se dice cuando te vas a dar un gustazo a lo grande y gastas sin miedo, como si la plata te quemara en el bolsillo. Aplica para fiestas, viajes, regalos o cualquier plan donde tiras la casa por la ventana y no escatimas nada. Es puro derroche, pero a veces toca celebrar como se debe, ¿o qué?