Se dice cuando alguien está en su mejor momento: se ve bien, anda con toda la energía o le está yendo de maravilla. Es como decir que está en su prime, pero con sabor caldense y un toque de recocha. Aplica tanto para pelados como para gente mayor que todavía da sopa y seco.
"Ve, don Jaime, ¿y usted qué? A esa edad y está en la flor de la papa, baila toda la noche y todavía pide otra ronda."