Se dice cuando alguien te maneja con arte, te va calentando la oreja y al final acabas haciendo lo que esa persona quería desde el minuto uno. Es como engatusarte o llevarte al huerto, pero con ese puntito de que ni te enteras hasta que ya estás metido en el lío. Y oye, a veces hasta te ríes.
"Ayer la María llevó de paseo a Juan con lo del karaoke. El nota pensaba que iban a cenar tranquilitos y acabó a grito pelao cantando rancheras con un sombrero prestao."