Se dice cuando ya va a arrancar el desorden bueno: el relajo, la broma, la rumba o la parranda. Sirve para anunciar que se acabó la seriedad y que la cosa se va a poner sabrosa, con música, chistes y gente hablando duro. Es bien de parche y de ambiente fiestero.
"Vecinas, saquen las polas y pongan música, que llegó la gente y ya vamos a empezar la guachafita con toda en el patio."