Se usa para describir a alguien que está muy guapo o atractivo, como si acabara de salir de una revista.
Se dice cuando alguien está muy fachero o lindo, tipo que entra y se lleva todas las miradas. En Tucumán y por el norte argentino se usa para tirar un piropo con onda, sin tanta vuelta. Ojo que también puede sonar medio cargoso si no hay confianza, pero bien dicho queda joya.