Se dice cuando alguien está perdidísimo, desorientado o fuera de lugar, sin saber qué hacer ni pa’ dónde coger. La gracia es imaginar un aguacate en Caldas, tierra cafetera por excelencia, como si no pintara nada ahí. Sirve para vacilar a un amigo cuando anda en la luna y no da pie con bola.
"Parce, Juan estaba más perdido que un aguacate en Caldas en el parcial de mates, le hablaron de la fórmula cuadrática y se quedó mirando al profe como si fuera chino."