Se le dice a alguien que por fuera se ve duro, serio o medio amargado, pero por dentro es un pan de Dios. Como el aguacate, cáscara firme y corazón blandito. En Caldas suena muy de parche para bajar la tensión y decir: tranqui, ese man no muerde, solo tiene cara de pocos amigos.
"Déjelo, mija, que Camilo llega con cara de bravo, pero cuando uno lo trata es un amor. Ese man es un aguacate, de una le presta hasta la chaqueta."