Se dice cuando algo te parece buenísimo, muy bacano o simplemente una nota. Es una forma bien colombiana de soltar un piropo a una cosa, un plan o una idea. No va de cabras ni de zoológico, es pura emoción positiva. Si te sale del alma, suena más real que decir “qué increíble”.
Se usa para decir que algo está buenísimo, chulísimo o bien cool. Es un piropo para cosas, planes o noticias que te sorprenden para bien. También puede ir como reacción rápida tipo ¡qué chiva! cuando alguien te cuenta algo. Suena bien catracho y queda perfecto para celebrar algo que está de lujo.
Se suelta cuando algo te parece buenísimo, tuanis a más no poder, o simplemente te deja con cara de wow. Es como decir “qué genial” o “qué pichudo”, pero en versión bien tica y con buena vibra. Vale para planes, ropa, lugares, ideas o cualquier cosa que te sorprenda para bien.