Se dice de alguien que anda hiperactivo, inquieto y haciendo bulla, como si lo empujara un ventarrón de esos que levantan polvo y desordenan todo. Vale para niños, parceros acelerados o cualquiera que no se queda quieto ni cinco segundos. No es insulto heavy, pero sí una forma bien gráfica de decir: bájele dos.
"Vea pues a Juanito con la bici nueva, no para quieto ni un ratico, está alborotado como un ventarrón y ya tumbó la matera de la abuela."