Se dice de alguien que baila con cero técnica y mucha intensidad, todo despatarrado, exagerado y medio al borde del accidente. No es tanto para bardearlo, porque suele ir con cariño: el tipo la pasa bomba, contagia la joda y le chupa un huevo el ridículo. Ideal para peñas, boliches y cumpleaños.
"En la peña, el Nico bailaba como guanaco en concierto, revoleó el poncho, casi se lleva la mesa y terminó a los abrazos con medio salón."