Se dice cuando le das ventaja a alguien o le aflojás un poco la mano, ya sea por buena onda o porque te da cosa dejarlo pagando. Puede ser en un juego, en una negociación o con un profe que te perdona una. Es como decir dale, te la dejo pasar, pero sin tanto drama.
En Salta se usa para decir que le das a alguien una ventaja extra, una segunda oportunidad o un tiempito más para hacer algo. Es como aflojar la exigencia porque te da pena, te cae bien o sabés que viene medio jugado. No es obligación, es más un gesto de buena onda, aunque a veces después te arrepientas.
Se dice cuando le pedís a alguien que te dé un margen, una prórroga o un poquito más de tiempo para cumplir con algo. Es como decir: bancame un toque, no me cortes la cabeza todavía. Muy de pedirla con carpa cuando venís medio jugado y necesitás zafar sin drama.