Se usa para decir que alguien está totalmente enredado, confundido o hecho un lío, como si la cabeza diera vueltas en forma de ocho. Puede ser por tragos, por problemas amorosos o por no entender ni papa de lo que pasa. Es muy de cuando la situación se complica sola y uno ya no sabe ni por dónde empezar.

"Hermano, con tanto recibo atrasado y la ex escribiéndole a las tres de la mañana, Carlos está haciendo un ocho y no sabe ni qué pagar ni a quién contestarle primero"

Se dice cuando alguien se lía al moverse y va haciendo eses, como si no supiera ni dónde tiene los pies. Puede ser por ir con prisas, por estar nervioso o por llevar unas copas de más. Vamos, que en vez de caminar recto, parece que está dibujando un 8 por el suelo.

"Salió del bar tan contento y, al cruzar la plaza, iba haciendo un ocho que casi se come la fuente. El colega decía que estaba perfecto, pero ni de coña."

Se dice cuando alguien se las ingenia a lo bestia para zafar de un quilombo o acomodar una situación complicada sin que explote todo. Es como hacer malabares con lo que tenés a mano, improvisando y chamuyando si hace falta. En Buenos Aires se usa mucho para hablar de laburo, trámites o excusas medio creativas.

"Cayó el jefe de sorpresa y el informe ni arrancado, así que Lucas hizo un ocho: lo paseó por la oficina, le tiró chamuyo y nos compró diez minutos para armar algo decente."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!