En Nicaragua se usa para hablar de coquetear con alguien de forma suave, tierna y hasta un poco cursi, como cuando estás tirando labia pero sin ser intenso. Es como lanzar indirectas dulces, mensajitos bonitos y miraditas que parecen canto de pajarito. Suena inocente, pero bien usado puede ser bastante efectivo, la verdad.
En Neuquén se usa piar como una forma medio cariñosa y medio irónica para decir que alguien dice que va a hacer algo más tarde, pero todos sospechan que al final no va a pasar nada. Es como prometer planes al aire, puro humo. Sirve para reírse un poco de la típica persona que vive prometiendo cosas.