En Venezuela, chamito es una forma bien cercana y cariñosa de decir niño, chamo joven o simplemente alguien menor que tú. Se usa con confianza, como cuando llamas a un sobrino, un vecino o al pana más pequeño del grupo. Suena familiar y de barrio, y sirve para regañar suave o hablar con ternura.
Apodo medio burlón para el que se cree la gran cosa, va por la vida inflado de orgullo y se luce por cualquier tontería. Es como decirle presumido, pero con saborcito local y un toque de chiste. Se usa entre panas para bajarle los humos a alguien que se pasa de creído, aunque a veces es con cariño.
En Barinas le dicen chamito a los niños pequeños, esos enanos mandones que creen que la casa es su reino y los adultos son sus súbditos. Se usa con cariño, medio burla medio ternura, para hablar de los críos que arman show por cualquier cosa. Y hay que admitir que a veces dan risa con sus dramas de telenovela.
Palabra muy caraqueña y venezolana para referirse de forma cariñosa a un niño, chaval o adolescente. Puede sonar tierno o medio vacilón según el tono, pero casi siempre lleva cariño detrás. Es de esas palabras que te delatan de dónde eres y que, bien usada, suena cercana y con bastante sabor de barrio.